Temas centrales de La casa de Bernarda Alba: libertad, honra y represión
Resumen
El documento analiza los temas principales de La casa de Bernarda Alba de Federico García Lorca: el enfrentamiento entre libertad individual y autoridad, el erotismo, la hipocresía y la marginalidad de la mujer, y la envidia y el odio entre las hermanas. También explica la estructura de la obra en tres actos, con planteamiento, desarrollo y desenlace.
Puntos clave
- El tema central es el enfrentamiento entre la libertad individual y la autoridad, representada en las normas sociales y morales.
- El deseo sexual se manifiesta con más fuerza en Adela, que no puede reprimirlo.
- La hipocresía y el sentido de la honra hacen que las mujeres deban guardar las apariencias, mientras que lo permitido a los hombres no lo es para ellas.
- La envidia y el odio se expresan sobre todo entre Adela y Martirio, y desencadenan la tragedia final.
- La obra es un drama dividido en tres actos: planteamiento (acto I), desarrollo (acto II) y desenlace (acto III).
El tema principal de la obra es el mismo que recorre toda la obra de Lorca: el enfrentamiento entre la libertad individual y la autoridad (normalmente representada en las normas y restricciones sociales y morales). Las hijas, ansiosas de vida y libertad, son reprimidas por la autoridad de Bernarda.
Temas Secundarios
- El erotismo y el deseo sexual
El sexo es presentado en la obra como un instinto tan ciego e irracional como el poder y la autoridad que representa Bernarda. El deseo sexual condiciona a todas las hijas, pero se manifiesta con toda su fuerza en Adela: la única que no puede reprimirlo, que se deja llevar por su pasión aunque le cueste la vida. Dice: “Nadie podrá evitar que suceda…”, “Mi cuerpo será de quien yo quiera…”, “Me pondré delante de todos la corona de espinas”; “Aquí se acabaron las voces de presidio… en mí no manda más que Pepe!”
- La hipocresía, el mundo del qué dirán y la marginalidad de la mujer
El tema de la hipocresía está relacionado con el de la marginalidad de la mujer y el sentido de la honra. Lo que es consentido en los hombres no lo es en las mujeres. Estas viven guardando las apariencias, comportándose como se espera de ellas: honestas, solo tienen novio para casarse con él y luego son obedientes esposas y cuidadoras de su casa.
Dice Bernarda: “Yo no me meto en los corazones, pero quiero buena fachada y armonía familiar”; e insiste en ello varias veces: “quiero buena fachada” (o sea, mantener la apariencia). Como los otros aspectos represivos de la obra, es Bernarda quien, a pesar de ser mujer, defiende los valores sexistas que impiden a la mujer manifestarse. Un buen ejemplo de esta actitud la encontramos en los consejos que da a Angustias para cuando se case (acto tercero):
Bernarda: ¿Qué cuenta Pepe?
Angustias: Yo lo encuentro distraído. Me habla siempre como pensando en otra cosa. Si le pregunto qué le pasa, me contesta: «Los hombres tenemos nuestras preocupaciones.»
Bernarda: No le debes preguntar. Y cuando te cases, menos. Habla si él habla y míralo cuando te mire. Así no tendrás disgustos.
Angustias: Yo creo, madre, que él me oculta muchas cosas.
Bernarda: No procures descubrirlas, no le preguntes y, desde luego, que no te vea llorar jamás.
Angustias: Debía estar contenta y no lo estoy.
Bernarda: Eso es lo mismo.
- La envidia y el odio
Se manifiesta en las hijas y es una consecuencia directa de su presidio. Todas envidian a Angustias porque, siendo la más fea y vieja, es la única que por su dinero tiene la posibilidad de casarse y salir de la casa. Pero es entre Adela y Martirio donde se muestra con toda su fuerza el sentimiento de envidia y odio. A Martirio le hubiera gustado ocupar el lugar de Adela como amante de Pepe El Romano y, por celos, delata a su hermana, lo que desencadena la tragedia final.
Estructura de la Obra
Estructura Externa
El género de esta obra, de Federico García Lorca, es un texto teatral cuyo subgénero es el drama. La obra está dividida en tres actos.
Estructura Interna
Dentro de sus tres actos se pueden distinguir las siguientes tres partes que dividen la obra en planteamiento, nudo y desenlace:
- Planteamiento: abarca todo el primer acto. Comienza con la muerte del marido de Bernarda Alba. Aquí comienzan los siete años de luto que provoca la reclusión de las mujeres en la casa.
- Desarrollo: cubre todo el segundo acto de la obra. En este acto comienza a sentirse la tensión provocada por Pepe el Romano debido a sus encuentros furtivos con la hija menor.
- Desenlace: ocupa el tercer acto. En este acto, la tensión entre las mujeres de la casa llega a su clímax cuando se descubre que Adela mantiene relaciones sexuales con Pepe el Romano fuera del matrimonio, estando comprometido con la hermana mayor. Cuando Bernarda descubre esto, hace creer que mata a Pepe el Romano, lo cual lleva a Adela al suicidio; esto lleva a las mujeres a guardar otros siete años de luto.
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PDF Word HTMLPreguntas frecuentes
¿Cuál es el tema principal de La casa de Bernarda Alba?
El tema principal es el enfrentamiento entre la libertad individual y la autoridad, normalmente representada en las normas y restricciones sociales y morales. Las hijas, ansiosas de vida y libertad, son reprimidas por la autoridad de Bernarda.
¿Cómo se estructura la obra en actos?
La obra está dividida en tres actos. El primero corresponde al planteamiento, con el inicio de los siete años de luto; el segundo al desarrollo, con la tensión por los encuentros de Pepe el Romano con la hija menor; y el tercero al desenlace, con el descubrimiento de la relación entre Adela y Pepe.
¿Por qué Martirio delata a su hermana Adela?
Martirio delata a Adela por celos, porque le hubiera gustado ocupar su lugar como amante de Pepe el Romano. Esa envidia y ese odio desencadenan la tragedia final.
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