La Teoría de las Ideas y el Dualismo en Platón
Clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 3,12 KB
Conocer y recordar: La Teoría de las Ideas
La teoría de las Ideas tiene una reflexión radical sobre la naturaleza humana. La respuesta de Platón se resume en tres puntos fundamentales:
- Conocer es recordar: Para Platón, la solución del problema del conocimiento es que conocer es recordar; esta teoría, según la cual conocer una cosa es reconocer su existencia, se llama teoría de la reminiscencia. Para que se produzca este recuerdo, el alma humana tiene que haberlas conocido antes de su existencia terrenal. Dado que las cosas imitan las Ideas, el conocimiento sensible sirve como ocasión para el recuerdo. El alma humana y las Ideas pertenecen a un mismo mundo diferente al mundo de los sentidos.
- El cuerpo "cárcel" del alma (dualismo antropológico): La importancia que Platón concede al alma es tan grande que deja de lado el cuerpo. En la explicación del dualismo antropológico del ser humano, el alma es la facultad que nos permite conocer las Ideas y participar de su mundo, mientras que el cuerpo es la cárcel que no deja desarrollarse al alma. El alma es inmortal. Platón profesa la doctrina de la reencarnación, según la cual el alma vive sucesivas vidas para perfeccionarse y retornar al mundo de las Ideas, del que procede.
- Del diálogo a la dialéctica: El alma humana no solo tiene que estar abierta en el diálogo, sino que tiene que hacer un esfuerzo para no dejarse llevar por lo sensible y por imágenes. Cuando sucede esto, el diálogo se convierte en una práctica sistemática y rigurosa, y recibe el nombre de dialéctica.
El camino dialéctico y los grados del conocimiento
Platón describe el camino dialéctico del alma como una línea dividida en cuatro sectores:
- En el primero, el alma no se ocupa de cosas, sino de imágenes de ellas.
- En el segundo, conoce la existencia de objetos, un conocimiento que aún es solo opinión, pues no se puede demostrar.
- En el tercero, pasa al ámbito de lo inteligible, donde se familiariza con las formas matemáticas y donde podemos hablar de pensamiento.
- En el cuarto, asciende a la inteligencia que capta las Ideas y, especialmente, al de la Idea suprema: la Idea del Bien.
Con esto, el alma alcanza la perfección moral.