Teoría de la Reminiscencia y Dualismo Antropológico en el Fedón de Platón
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Teoría del Conocimiento: La Reminiscencia en el Fedón
1a) En este fragmento del diálogo Fedón, Platón desarrolla su teoría del conocimiento como reminiscencia o evocación de las ideas.
2a) Según Platón, el ser humano posee de manera a priori (es decir, antes de cualquier experiencia) el conocimiento de ciertas ideas fundamentales, como “lo igual en sí”, “lo mayor en sí”, “lo bueno en sí” y “lo justo en sí”.
Dado que estas ideas no se originan en la experiencia, ya que representan modelos de perfección que no hallamos en el mundo sensible, es lógico concluir que el alma del individuo tenía conocimiento del mundo de las ideas antes de nacer y quedar atrapada en un cuerpo.
3a) Antes de su nacimiento, el alma conocía plenamente el mundo de las ideas; sin embargo, al ingresar en el mundo físico, ese conocimiento quedó “olvidado”.
4a) Por lo tanto, como las ideas están ya presentes en el alma, aunque de forma latente o inconsciente, “aprender” para Platón significa simplemente “recordar” o “reconocer” aquello que el alma ya sabía antes de haberlo olvidado.
Dualismo Antropológico: La Relación entre Alma y Cuerpo
1a) En este fragmento del diálogo Fedón, Platón presenta su concepción dualista del ser humano, distinguiendo entre el alma y el cuerpo.
2a) Al igual que Platón distingue entre dos “mundos” (el sensible y el inteligible), también establece una división en el ser humano en dos partes fundamentales: el alma y el cuerpo.
Naturaleza del Alma y el Cuerpo
3a) El alma, de naturaleza racional, se asemeja al mundo de las ideas, por lo que comparte atributos como inmortalidad, divinidad, eternidad, simplicidad y perfección. Su propósito es gobernar y orientar al cuerpo. Por el contrario, el cuerpo, vinculado al mundo sensible, es transitorio, mortal y se descompone tras la muerte.
Escatología y el Destino del Alma
4a) En la escatología platónica, tras la muerte del cuerpo, si el individuo ha llevado una vida pura, buscando el conocimiento de las ideas y actuando éticamente (como un verdadero filósofo), su alma se reúne con el mundo de las ideas, lo divino (representado como Hades en el lenguaje mitológico).
En cambio, quien haya ignorado el conocimiento o llevado una vida inmoral y excesivamente apegada a lo material, enfrentará una metempsicosis, es decir, una reencarnación en seres que reflejen su conducta (como burros, halcones o abejas). En otros textos, como La República, Platón detalla una serie de reencarnaciones en diversos cuerpos según las acciones de la persona, mientras que en Gorgias menciona lugares como las “Islas de los Bienaventurados”.