Tomás de Aquino: La Síntesis entre Razón y Fe en la Escolástica
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Tomás de Aquino: Reconfigurando la Relación entre Razón y Fe
Tomás de Aquino replanteará la relación entre la fe y la razón, dotando a esta última de una mayor autonomía que la que le otorgó San Agustín, y rechazando categóricamente la teoría averroísta de la “doble verdad”.
El Rechazo al Averroísmo
El averroísmo, predominante en el siglo XIII, sostenía que existían dos verdades distintas:
- La verdad filosófica.
- La verdad religiosa.
Esta doctrina admitía que ambas pudieran ser contradictorias, aceptando ambas posturas simultáneamente. Es decir, lo que era filosóficamente verdadero podía ser teológicamente falso.
La Unidad de la Verdad en Santo Tomás
Santo Tomás afirma que existe una única verdad, la cual puede ser conocida tanto desde la razón como desde la fe. Establece una clara distinción entre la verdad teológica y la filosófica, asignando a cada una su propio campo de acción:
Campos de Conocimiento
- Filosofía: Le corresponde el campo de las verdades naturales, alcanzadas exclusivamente por la razón.
- Teología: Se ocupa de las verdades reveladas, que solo pueden ser conocidas por medio de la revelación divina, ya que superan la capacidad de la razón humana (ejemplos: el creacionismo, la inmortalidad del alma, Dios Uno y Trino, las verdades contenidas en la Biblia, etc.).
Distanciamiento de San Agustín
Tomás de Aquino se distancia de San Agustín al admitir que la razón es independiente y suficiente por sí misma para alcanzar ciertas verdades. Posee un objeto y un método propios de conocimiento, y para su ámbito no le es necesaria la fe.
Armonía entre Razón y Revelación
Respecto al averroísmo, Santo Tomás no admite una doble verdad. Sostiene que no puede haber conflicto entre las verdades naturales y las reveladas, porque ambas proceden de Dios (de lo contrario, Dios se contradiría).
Las verdades son distintas, pero nunca contradictorias. Si una proposición filosófica parece contradecir una verdad revelada, esto indica que existe un error en el razonamiento del filósofo (no en la filosofía misma). No obstante, siempre prevalecerá la verdad de fe frente a las limitaciones inherentes a la razón humana.
El Terreno Común: Los Preámbulos de la Fe
A pesar de la distinción, Santo Tomás acepta la existencia de un “terreno común” entre la filosofía y la teología: los preámbulos de la fe. Estas son verdades intermedias entre las verdades reveladas y las naturales, verdades que requieren una demostración racional para ser aceptadas por la fe (por ejemplo: la existencia y la unidad de Dios).
En este terreno común, la filosofía actúa como un auxiliar de la teología. De ahí que Santo Tomás se refiera a la filosofía como la “sierva de la teología” (ancilla theologiae).