Totalitarismos en Rusia y Alemania: Orígenes, Desarrollo y Consecuencias
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El Totalitarismo en Rusia: De la Monarquía Zarista a la URSS
Principios del Siglo XX en Rusia: Un Imperio en Crisis
A principios del siglo XX, Rusia era un imperio autocrático y teocrático gobernado por el zar Nicolás II. El país, predominantemente rural y empobrecido, se caracterizaba por una marcada desigualdad social, con una élite aristocrática y una vasta población sumida en la pobreza. La industria, poco desarrollada, ofrecía condiciones laborales desfavorables.
Entre 1904 y 1905, la guerra ruso-japonesa, motivada por ambiciones expansionistas, culminó con la derrota rusa. Esta crisis desencadenó una demanda de reformas, llevando a la creación de una monarquía constitucional.
La Revolución de 1917 y el Ascenso Bolchevique
La participación rusa en la Primera Guerra Mundial agravó los problemas internos, precipitando la Revolución de 1917. Nicolás II abdicó, y se instauró un gobierno provisional formado por una coalición de políticos burgueses y el líder del partido socialista ruso. Sin embargo, este gobierno fue incapaz de resolver los problemas del país.
Los trabajadores rusos, organizados en consejos (soviets), apoyaron a los bolcheviques, la facción más radical, liderada por Lenin. Los bolcheviques buscaban la salida de Rusia de la Primera Guerra Mundial y la instauración de un gobierno más radical. En la noche de 1917, los soviets, liderados por Lenin, tomaron el Palacio de Invierno, derrocando al gobierno provisional. Trotsky coordinó las fuerzas bolcheviques en la "Guardia Roja".
La Rusia Soviética y la Guerra Civil
En 1918, la nueva Rusia soviética firmó el tratado de Brest-Litovsk con Alemania y las potencias centrales, retirándose de la guerra. Internamente, el nuevo gobierno implementó medidas totalitarias: restablecimiento de la policía, un ejército con características propias y la sustitución de los partidos socialistas y burgueses por soviets de obreros y campesinos.
Estas medidas provocaron la Guerra Civil Rusa (1917-1923), un enfrentamiento entre la Guardia Roja bolchevique y el Ejército Blanco, compuesto por militares del antiguo ejército zarista y opositores al nuevo régimen comunista.
Las Purgas de Lenin y el Ascenso de Stalin
El gobierno de Lenin inició las "Purgas", una represión sistemática de opositores, muchos de los cuales fueron enviados a campos de concentración. En 1922, Stalin emergió como figura principal del comunismo, cargo que ocupó hasta su supresión en 1952. Tras la muerte de Lenin en 1924, Stalin concentró todo el poder, liderando la "Revolución desde arriba", que transformó la Unión Soviética.
El Estalinismo: "Socialismo en un Solo País"
Stalin impuso la doctrina del "socialismo en un solo país". En el ámbito económico, esto se materializó en el Primer Plan Quinquenal (1928-1932), que buscaba mejoras económicas. Políticamente, el régimen se caracterizó por la represión de los opositores.
En el ámbito cultural, el cine y el arte fueron obligados a reflejar los valores y la estética nacionalista y comunista. El régimen soviético asesinó a unos 10 millones de personas, provocó escasez de alimentos básicos y mantuvo bajos los salarios. Alrededor de 800,000 personas fueron ejecutadas y 2.6 millones enviadas a campos de concentración, donde las condiciones de vida eran extremadamente duras.
El Fascismo Alemán: El Ascenso del Nazismo
El Triunfo del Nazismo en un Contexto Totalitario
El partido nazi llegó al poder aprovechando las debilidades estructurales de la República de Weimar y la crisis del Crack del 29, que generaron un gran descontento social. En 1930, el partido nazi obtuvo 6 millones de votos, pasando de 13 a 107 diputados. En las elecciones de 1932, Hitler obtuvo 13 millones de votos, y el partido nazi casi 14 millones, con 207 diputados y más del 37% del voto popular. En 1932, se convirtió en el primer partido del país.
Hitler en el Poder: Destrucción de la Oposición y Consolidación Totalitaria
En 1933, Hitler llegó al poder y eliminó a toda su oposición. Convocó nuevas elecciones en un clima de intimidación y violencia extrema. Tras ganar con el 44% de los votos, consiguió la aprobación de una ley de "Plenos Poderes". En 1933, nombró delegados del nuevo gobierno en los diferentes estados del país, y en 1934 disolvió los parlamentos regionales.
En 1933, prohibió el Partido Socialista Alemán, se crearon sindicatos oficiales y se prohibieron las huelgas. En julio de 1933, el partido nazi era el único partido del estado.
Consolidación del Régimen Nazi (1934)
En 1934, Hitler asumió la presidencia. Los nazis establecieron un control social férreo, con una policía propia y un aparato de propaganda. En 1936, se integraron todas las fuerzas policiales y parapoliciales del régimen. En 1938, Hitler asumió el mando de las fuerzas armadas. El régimen nazi utilizó la propaganda para manipular a la población, y Hitler estableció un control rígido sobre la prensa y la radio.