La Transformación de España: Reformas y Crisis de la Segunda República (1931-1936)
Evolución Política y Social de la Segunda República Española (1931-1936)
Las dificultades iniciales de la República se debieron, en gran medida, a la fuerte oposición interna. Los terratenientes y los empresarios se resistían al nuevo régimen, temiendo la pérdida de sus privilegios. El nuevo gobierno limitó la inversión privada y promulgó una Ley de Reforma Agraria que, aunque era la gran esperanza de los campesinos, tuvo muchas dificultades para ser aplicada.
El Bienio Reformista (Diciembre de 1931 - Octubre de 1933)
El periodo comprendido entre diciembre de 1931 y octubre de 1933 estuvo caracterizado por una intensa actividad legislativa, conocido históricamente como el Bienio Reformista. Las principales áreas de actuación y las reformas afrontadas fueron:
La Reforma del Ejército
Se buscó modernizar y democratizar las Fuerzas Armadas, incluyendo la reducción del número de oficiales.
La Cuestión Religiosa
La República limitó el poder de la Iglesia Católica y su influencia en la sociedad española. Se disolvió la Compañía de Jesús y se nacionalizaron sus posesiones. La Iglesia, en respuesta, formó una campaña activa contra el nuevo régimen republicano.
La Reforma Agraria
Los agricultores constituían el grupo de trabajadores más numeroso. Sin embargo, las tierras estaban en manos de un pequeño grupo de propietarios. La Ley de Reforma Agraria (promulgada en 1932) tenía la intención de expropiar las grandes fincas pertenecientes a la nobleza para después dividir la tierra entre los campesinos que no tenían propiedades. Esta ley puso a los grandes propietarios en contra de la República, y muchos campesinos se sintieron decepcionados por su lenta y compleja aplicación.
Las Reformas Sociales
Fueron realizadas para la mejora de las condiciones de los trabajadores: se aprobó, entre otras medidas, la jornada laboral de 40 horas semanales.
Las Reformas Educativas
El objetivo era llevar la educación a todo el Estado como un derecho de los individuos y asegurar que la enseñanza no estuviera en manos exclusivas de la Iglesia Católica. La escuela fue definida como mixta, obligatoria y gratuita.
El Bienio Conservador o Bienio Negro (1933-1936)
El periodo comprendido entre 1933 y 1936 es lo que los historiadores han llamado el Bienio Negro. El presidente del gobierno, Alejandro Lerroux, paralizó la mayor parte de las reformas empezadas en el periodo anterior.
Esta involución provocó que los políticos y sindicalistas de izquierda se sintieran traicionados, percibiendo que el país retrocedía hacia el fascismo y la dictadura.
La Revolución de Octubre de 1934
La tensión culminó en una huelga general. El ejército impuso el estado de guerra, produciéndose graves conflictos, especialmente con los mineros asturianos. Esta insurrección, duramente reprimida, marcó un punto de inflexión en la polarización política española.