Transformaciones en la España del Setecientos: Economía, Sociedad e Ideas
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Control Social y Censura
También tuvo importancia la persistencia de la Inquisición para el control social y la censura de las ideas ilustradas.
La Ilustración y las Reformas Económicas
La Agricultura
La agricultura es el mayor problema y la principal fuente de riqueza del país. Hay tres tipos de tierras en manos muertas:
- Las tierras que son propiedad de la Iglesia.
- Los mayorazgos (parte del patrimonio nobiliario).
- Las tierras municipales (de aprovechamiento común).
La escasez de tierras disponibles y los arrendamientos altos eran el gran problema que destacaba el Expediente de Ley Agraria de Jovellanos. La monarquía se limitó a aplicar medidas parciales pero no llevó a cabo una reforma como la propuesta por Jovellanos debido a la oposición de nobleza y clero.
La Industria y la Artesanía
Se intentó mejorar la producción artesanal e industrial con una política proteccionista y la prohibición de importaciones de tela, fomento de manufacturas reales, etc. Se declararon honestas todas las profesiones y oficios.
El Comercio
Comercio Interior
El fomento del comercio interior: se eliminaron aduanas interiores y se aprobó la Ley de libre circulación de granos.
Comercio con América
La monarquía prestó atención al comercio con América, que se convirtió en suministradora de materias primas y compradora de productos. Se puso fin al monopolio comercial y se decretó la liberación del comercio con América.
Difusión de las Ideas Ilustradas
Los ilustrados difundieron sus ideas a través de la educación. Se fomentó la creación de las Sociedades Económicas de Amigos del País, cuyas actividades incluían:
- Estudio de las necesidades provinciales.
- Traducción y difusión de libros extranjeros con ideas fisiócratas y liberales.
- Fomento de la industria y el comercio.
Conclusión
El siglo XVIII fue una etapa de crecimiento demográfico y económico, y supuso para España una etapa de estabilidad en contraste con los siglos anteriores. El cambio de dinastía trajo importantes cambios en la organización política e institucional del Estado: el centralismo y la uniformidad, y trajo también las nuevas ideas ilustradas y su espíritu reformista.
Se puso de manifiesto los límites de la política reformista de Carlos III: absolutismo, sociedad estamental y desigualdad jurídica, problema con la propiedad de la tierra, pero permitió la reflexión de muchos intelectuales cuyas ideas acabarán abriendo paso a las grandes reformas.