Transformaciones del Siglo XIX: Revolución, Industrialización y Urbanismo
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Después de la Revolución Francesa y la Revolución Industrial, hubo transformaciones políticas, económicas y sociales significativas durante el siglo XIX.
- Revolución Francesa: Triunfo de la burguesía y fin del Antiguo Régimen.
- Revolución Industrial: Favoreció la aparición de una nueva figura, el proletariado, y dio un vuelco a las estructuras económicas y productivas.
Después de Napoleón, las revoluciones sociales desembocaron en el fin del absolutismo monárquico. La consolidación de la clase burguesa y el proceso de industrialización provocaron, en las primeras décadas, un aumento notable de los transportes y nuevas formas de energía. La población creció notablemente, sobre todo en zonas urbanas, lo que llevó al derribo de murallas.
Nuevas Doctrinas Sociales y Desarrollo Urbano
Los problemas derivados de la sociedad industrial generaron el nacimiento de nuevas doctrinas sociales como el socialismo y el anarquismo. La segunda mitad del siglo XIX se caracterizó por una serie de acontecimientos históricos de trascendencia política y social. El crecimiento demográfico, la concentración urbana, el desarrollo industrial y los cambios en las comunicaciones hicieron replantear las necesidades urbanísticas de las grandes ciudades y sustituir el trabajo artesano por el mecánico.
Impacto de la Industrialización en la Sociedad y la Arquitectura
El proceso de industrialización transformó la sociedad del siglo XIX. El crecimiento urbano hizo necesario un nuevo urbanismo. Se buscó una arquitectura adaptada a las nuevas necesidades y posibilidades de la nueva sociedad. Se mezclaron numerosas propuestas: la recuperación de estilos pasados (historicismo), la revalorización de la arquitectura popular (Arts & Crafts) y la exploración de nuevas posibilidades de nuevos materiales (arquitectura de hierro). Como resultado de todo esto, a finales del siglo XIX surgieron dos tendencias arquitectónicas que respondían a las necesidades estéticas y funcionales de la sociedad: el Modernismo y la Escuela de Chicago.
Desafíos y Materiales de Construcción
Surgieron problemas: el aumento de la población requería construcciones rápidas y baratas, y los nuevos medios de comunicación exigieron edificaciones industriales. A finales del siglo XVIII, los materiales protagonistas eran el vidrio y el hierro colado. En un primer momento, el hierro se utilizó con pretensiones de modernidad, pero fue rechazado por los arquitectos y destinado a edificios industriales. A partir de mediados de siglo, se llevaron a cabo experiencias más técnicas y se construyeron grandes pabellones de hierro y cristal, que eran un signo del desarrollo económico y técnico del país. A finales de siglo, un nuevo material, el cemento, dominó la arquitectura del siglo XX.