Transición Española a la Democracia: De la Muerte de Franco al Gobierno de Adolfo Suárez (1975-1981)
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De la Incertidumbre a la Reforma (1975-1976)
Juan Carlos I asumió la Jefatura del Estado el 22 de noviembre de 1975 en una situación de incertidumbre. La continuidad inmovilista del franquismo tenía un amplio apoyo dentro del régimen, pero el futuro de la monarquía se asociaba a su capacidad de impulsar un proyecto reformista que debía desarrollar el gobierno que presidía Carlos Arias Navarro. Su proyecto aperturista disgustó a los inmovilistas y fue rechazado por los antifranquistas, que lo consideraban insuficiente. En enero de 1976, una ola de movilizaciones, huelgas y manifestaciones puso a prueba la voluntad reformista del gobierno, con campañas políticas por la amnistía y las libertades. En este clima, el protagonismo de la oposición aumentó, unificándose la Junta y la Plataforma de Coordinación Democrática. La respuesta autoritaria y represiva del gobierno en Vitoria en marzo de 1976, mostró su incapacidad para atender las demandas sociales y atraer a la oposición.
El Gobierno de Adolfo Suárez y la Ley de Reforma Política (1976-1977)
En julio, el rey forzó la dimisión de Arias Navarro y promovió la formación de un nuevo gobierno presidido por Adolfo Suárez. El nuevo gobierno inició su mandato acercándose a la oposición y decretó una amnistía. Su objetivo se centró en la Ley de Reforma Política, que diese paso a una nueva legalidad democrática, pese a que la oposición continuaba defendiendo la ruptura con el pasado. Suárez superó el rechazo de los inmovilistas y consiguió que las Cortes franquistas aprobasen la reforma política, iniciándose un proceso de transición a la democracia. Tras la aprobación de la Ley, Suárez negoció las condiciones para unas elecciones democráticas, inició la legalización de los partidos políticos y la libertad sindical, un proceso amenazado por ETA y GRAPO. Se legalizó el Partido Comunista Español (PCE), lo que generó el rechazo de sectores inmovilistas.
Las Elecciones de 1977 y la Constitución de 1978
Las elecciones generales de 1977 se celebraron con normalidad, con la victoria de Suárez, que no consiguió la mayoría absoluta, pero pudo formar el primer Gobierno democrático. La actuación del gobierno se llevó a cabo en un contexto de crisis, con los Pactos de la Moncloa de 1977 para sanear la economía. Para la redacción de la Constitución de 1978 se creó una ponencia formada por siete diputados. En marzo de 1979 se convocaron nuevas elecciones, en las que UCD volvió a vencer en minoría, seguida de nuevo por el PSOE.
La Crisis Política y el 23-F (1981)
En un ambiente de fuerte crisis política y amenazado por el terrorismo, el gobierno se desgastó y Adolfo Suárez presentó su dimisión en enero de 1981. Ya en 1978 hubo una intentona golpista. El 23 de febrero de 1981, durante la votación de la investidura de Calvo Sotelo como sucesor de Suárez, guardias civiles al mando de Tejero irrumpieron en el Congreso de los Diputados.