Trascendencia de la Interioridad frente a la Superficialidad Humana

Clasificado en Filosofía y ética

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La Profundidad frente a la Superficialidad

La profundidad es el interés por llegar al fondo de las cosas; la superficialidad es el desinterés por eso mismo; cuando se agudiza, llega incluso a la renuncia de hacerse cargo de la verdadera causa o esencia de las cosas para navegar en la superficie de los fenómenos.

Diferencia Fundamental

DIFERENCIA: El hombre profundo tiene un pensamiento “filosófico” o “metafísico”, capta las cosas “por sus causas”, y por ellas las explica. El superficial es “fenomenológico”: se limita a describir las cosas según sus apariencias; no sabe lo que son, sino cómo lucen ante él.

Incapacidad de Interioridad

Incapacidad de interioridad, incapacidad de interioridad: solo percibe lo aparente, lo inmediato, pero se le escapa la esencia, que permanece inabordable para él; respecto de sí mismo, vive en la cáscara, volcado hacia afuera; por eso suele ser extrovertido, comprador, simpático y atractivo. Pero no se conoce a fondo, ignora sus verdaderas cualidades y sus defectos capitales.

Manifestaciones del Carácter Superficial

Se manifiesta como:

  • Inconstancia y volubilidad en la voluntad.
  • Capricho en los afectos.
  • Puerilidad en el humor.
  • Debilidad en las resoluciones.
  • Frivolidad en el trato.
  • Sensualidad y desenfreno.

Vivir en la "Cáscara de sí misma"

“Cáscara de sí misma”: solo percibe lo aparente y lo inmediato, pero se le escapa la esencia, que permanece inabordable para él; respecto de sí mismo, vive en la cáscara, volcado hacia afuera. Pero se ignora a sí mismo, no se conoce a fondo, ignora sus verdaderas cualidades y sus defectos capitales. Por el poco saber, algunas religiosas se sirven de las cosas espirituales solo para la satisfacción de los sentidos, dejando el espíritu vacío, para que el jugo sensual les estrague buena parte del espíritu. Quien no sabe penetrar en el fondo del alma tampoco sabe penetrar las profundidades de las cosas, se ocupa solo de lo exterior y así solo da importancia a las pequeñeces.

Vicios de la Superficialidad

  • VICIOS de la curiosidad: El objeto intelectual sobre el que esta recae, que es la apariencia de las cosas, la noticia fugaz y brillante, y, en suma, lo superfluo, intrascendente e innecesario. Fomenta el chisme y el descuido de lo necesario.
  • Desmemoria: O falta de memoria; la impericia para conservar las lecciones que nos dan los sucesos vividos. Nunca llega a ser “un hombre de experiencia”.
  • Indiscreción: Es la “prudencia en las circunstancias”, y permite que una persona se comporte comedidamente.

Consecuencias y Manifestaciones

Consecuencias/manifestaciones:

Falta de compromiso y poca responsabilidad

Evita implicarse a fondo en cualquier cuestión, sea profesional como amorosa. Le gusta emprender obras, pero no se ata a ninguna.

Dimensión Emotiva

Emotivamente: persona tornadiza, voluble e inconstante. Actúa como las mariposas que se posan en cada flor solo un instante para saltar a otra al momento.

Prisa e impaciencia

Con cuanto exija tiempo y maduración. Adolece de la moderación y pausa que requieren los asuntos de peso. Es un hombre inquieto, sin la calma del aplomado. Insatisfacción, que deriva de la dificultad para alcanzar el gozo auténtico.

Causas Principales

  • Causas: Pereza, que es una “repugnancia voluntaria y culpable al trabajo”.
  • Vicio de la acidia: Que es “cierto disgusto de las cosas espirituales, que hace que las cumplamos con negligencia, las abreviemos o las omitamos”.
  • Vanidad: El que vive “de cara al mundo”, buscando brillo, aplauso o aprobación.

El Antídoto: La Oración Verdadera

ANTÍDOTO: oración verdadera; la que lleva al verdadero contacto con Dios. Si se reza bien, Dios golpea al alma purificándola, e invitándola a una continua conversión y ascensión del alma hacia la santidad.

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