Trastorno obsesivo‑compulsivo, distimia y trastorno de Tourette: síntomas y criterios diagnósticos
Clasificado en Psicología y Sociología
Escrito el en
español con un tamaño de 2,65 KB
Trastorno obsesivo‑compulsivo
La característica esencial es la presencia de obsesiones o compulsiones de carácter recurrente, lo suficientemente graves como para provocar pérdidas de tiempo significativas, un acusado deterioro de la actividad general o un malestar clínicamente significativo.
- Obsesiones: se definen como ideas, pensamientos, impulsos o imágenes de carácter persistente que el individuo considera intrusas e inapropiadas y que provocan una ansiedad o malestar significativo.
- Compulsiones: se definen como comportamientos o actos mentales de carácter recurrente, cuyo propósito es prevenir o aliviar la ansiedad o el malestar, pero que no proporcionan placer o gratificación.
En algún momento del curso del trastorno la persona ha reconocido que estas obsesiones o compulsiones resultan excesivas o irracionales. ¡Este punto no es aplicable en los niños!
Hay que especificar si:
- Con poca conciencia de enfermedad: si el individuo no reconoce que las obsesiones o compulsiones son excesivas o irracionales.
Trastornos afectivos
Trastorno distímico
Estado de ánimo crónicamente depresivo, presente la mayor parte del día, la mayoría de los días, manifestado por el sujeto y observado por los demás, durante al menos 2 años.
En los niños y adolescentes el estado de ánimo puede ser irritable y la duración debe ser de al menos 1 año.
Presencia, mientras está deprimido, de dos (o más) de los siguientes síntomas:
- Pérdida o aumento de apetito.
- Insomnio o hipersomnia.
- Falta de energía o fatiga.
- Baja autoestima.
- Dificultades para concentrarse o para tomar decisiones.
- Sentimientos de desesperanza.
Hay que especificar si:
- Inicio temprano: antes de los 21 años.
- Tardío: a partir de los 21 años.
Trastorno de Tourette
La característica esencial son los tics motores y vocales.
Definición de tic: es una vocalización o movimiento súbito, rápido, recurrente, no rítmico y estereotipado.
Los tics aparecen varias veces al día, casi cada día o de forma intermitente, a lo largo de un periodo de más de 1 año, y durante este tiempo nunca hay un periodo libre de tics superior a más de 3 meses seguidos.
El inicio es anterior a los 18 años.