Trastornos del sueño en la infancia: síntomas, diagnóstico y tratamiento
Fases y características del sueño
Somnolencia: representa el 5% del total. Ondas cerebrales lentas y amplias, relajación muscular que aumenta paulatinamente, respiración y pulsaciones lentas. Ligero, poco reparador y despertar fácil.
Sueño ligero: representa el 50% del total. Ondas cerebrales más rápidas y menos amplias. Respiración y pulso más profundos y menos constantes. Despertar con facilidad; se va reaccionando ante los estímulos externos.
Sueño profundo: representa el 10% del total. Ondas cerebrales lentas y amplias. Funciones corporales mínimas diarias. Músculos totalmente relajados.
Sueño muy profundo: representa el 10% del total. Ondas cerebrales delta, la forma más lenta posible. Inconsciencia completa. Mayor restauración física y psíquica, y mayor producción de la hormona del crecimiento. Aparecen problemas del sueño (sonambulismo, terrores, enuresis…). Muy difícil de despertar.
Necesidades de los niños y de los adultos
Necesidades de los niños:
- Afectivas: precisan apoyo para su seguridad y estabilidad emocional.
- Autonomía: precisan actuar libremente.
- Movimiento: precisan realizar actividades motrices individuales y grupales.
- Socialización: permitiendo la relación.
- Descubrimiento, exploración y conocimiento.
- Fisiológicas: creando zonas para el descanso, la higiene, asambleas…
Necesidades de los adultos: espacios, sala de reuniones…
Entorno comunicativo: comunicación de la comunidad educativa.
Espacio-tiempo: ajustado al horario de cada edad.
Requisitos del espacio para dormir
- Saludable: adaptado a las necesidades de edad y respetar ritmos de sueño y despertar. Separado de los lugares de actividad, y debe ventilarse (5 – 10 min).
- Organizado: en el aula de bebés, separado por zonas, acondicionado para que los niños que despiertan no molesten a los que duermen (en pareja). Los mayores siempre en el mismo espacio para las colchonetas.
- Reconocible: deben conocerlo, tanto objetos como lugar y actividades previas.
- Adaptado: conocer (con el tiempo) y respetar las diferencias individuales de cada niño.
Trastornos del sueño
Insomnio
Problema del sueño más frecuente en la infancia: dificultades a la hora de conciliar el sueño y se despierta con frecuencia.
Características: rechazo a irse a la cama por: no tener horario establecido, desestructuración familiar, exceso de estímulos, miedos… No poder dormirse por sí solo. Despertarse varias veces o demasiado temprano.
Diagnóstico: entrevista con los padres y el propio diario de sueño, y escalas estandarizadas sobre el hábito del sueño.
Tratamiento: asesorar, apoyar e informar a los padres. Establecer hábitos de sueño con el niño. Extinción o método Ferber. Programas de despertares para niños que se despiertan muchas veces. Técnicas de relajación. Técnicas para potenciar pensamientos agradables.
Narcolepsia
Ataques de sueño irresistibles que el niño no puede controlar; se quedan dormidos en cualquier situación.
Diagnóstico: registro de sueño nocturno y test de latencia múltiple del sueño.
Tratamiento: información sobre el trastorno. Adquirir hábitos de sueño por la noche y la siesta. Evitar la inactividad o la actividad aburrida. Practicar actividades al aire libre.
Apnea
Provoca que el niño se despierte con frecuencia, duerma con la boca abierta, ronque o incluso tenga pausas respiratorias de 10 segundos.
Diagnóstico: entrevista con los padres, examen físico del niño, estudio del sueño nocturno y grabación de vídeo de 20-30 minutos mientras está durmiendo.
Tratamiento: dieta si existe obesidad, cambios de postura mientras está durmiendo y mascarillas pediátricas.
Despertares nocturnos
El niño mayor de 4 años se despierta por la noche y luego no es capaz de conciliar el sueño.
Diagnóstico: si los niños saben volver a dormirse.
Tratamiento: cualquiera de las técnicas utilizadas en el insomnio, adaptadas a las características individuales de cada niño. Los despertares deben producir un malestar clínicamente significativo o deterioro para realizar las actividades diarias. No se encuentra una causa que provoque los despertares.
Alteraciones horarias
El control del ritmo del ciclo sueño-vigilia puede presentar alteraciones tanto de adelanto como de atraso de fase, o patrones irregulares.
- Adelanto de fase: con respecto al horario habitual. Se despiertan muy temprano, aunque el total de horas de sueño sea el adecuado a su edad.
- Atraso de fase: con relación al reloj biológico. Se duermen muy tarde, aunque el total de horas de sueño sea el adecuado a su edad.
El sueño: concepto, factores y funciones
El sueño es un estado reversible donde el organismo inhibe las funciones que lo relacionan con el mundo exterior. Es un fenómeno activo: las neuronas realizan un papel distinto al de la vigilia e implica mecanismos del sistema nervioso central, con dos sistemas antagónicos: uno genera la vigilia y otro desactiva al anterior y favorece el sueño.
Factores:
- La conducta: conjunto de acciones que realizamos antes de dormir.
- El lugar: puede influir en nuestro sueño (ruido, frío o calor…).
- El organismo: si no se realiza con normalidad puede ser por enfermedad o edad.
- El tiempo: dormir de noche y actividad durante el día.
Funciones:
- Restauradora: recuperación de energías y restablecimiento del sistema para volver a la actividad. Incide más sobre el cerebro que sobre el cuerpo.
- Adaptativa: se garantiza la adaptación y supervivencia: durante el sueño REM aumenta la autoorganización al azar de las neuronas.
Control de esfínteres
Control de esfínteres diurno
En la escuela infantil se programa el período de control de esfínteres diurno como una actividad educativa más, determinando los momentos de sentarse en el orinal o en el inodoro. Se organizan los espacios, tiempos y materiales. Se acuerda con las familias que vengan sin pañal y mantengan en casa las mismas pautas. Se pregunta a cada niño si quiere hacer pis o caca.
Se realiza la rutina: vamos al baño, a la misma hora con todo el grupo. Se favorece la autonomía para que se bajen la ropa, se sienten en el orinal, se limpien, se vistan, se laven las manos y se suban los pantalones. Conviene invitar a entrar del jardín/patio después de la comida y de la siesta.
Dermatitis del pañal
Irritación, enrojecimiento y, a veces, inflamación de la zona cubierta por el pañal, debido a la excesiva humedad, el roce y la acción de la orina y las heces. Aparece entre los 6 y 12 meses.
Medidas preventivas: higiene y limpieza de las zonas afectadas con jabón neutro. Cambiar frecuentemente el pañal. Dejar al niño sin pañal durante cierto tiempo (si es posible). Utilizar pañales muy absorbentes. Aplicar bálsamos y cremas adecuadas (con prescripción).
Helmintiasis
Enfermedad producida por diversos gusanos parásitos que se incuban y desarrollan en el intestino, produciendo picor, prurito e irritación en la zona anal.
Causas: falta de limpieza e higiene de manos y uñas, contacto con aguas, alimentos o animales infectados.
Transmisión: vía oral, al ingerir alimentos o manipular la boca con las manos, y contacto con ropas contaminadas.
Manifestaciones: picor, irritación, nerviosismo e insomnio.
Prevención: manteniendo la higiene y el aseo del niño, limpieza corporal y limpieza de manos.
Tratamiento: medicación, higiene de la familia y de la ropa.
Enuresis secundaria
Cuando, después de haber controlado el esfínter, deja de hacerlo. Las causas y factores son diversos y variados.
Factores determinantes: cambio en la situación familiar y en el entorno del niño, hiperactividad, excesiva relajación, retraso madurativo no patológico que impide controlar la micción, o programación incorrecta por parte de los adultos.
Indicaciones que pueden ayudar:
- Orinar antes de acostarse.
- Evitar la ingesta de líquidos unas horas antes de acostarse.
- Ejercitar durante el día la micción.
- Felicitar los éxitos, no castigar.
- Dejar constancia por escrito de los éxitos obtenidos.
- Colaborar en las tareas domésticas.
- Dormir sin pañales.
Encopresis
Es conveniente acostumbrar al niño a:
- Evacuar diariamente, a la misma hora (después del desayuno, comida o merienda).
- Tomar conciencia del control del esfínter anal, experimentando relajación y contracción.
- Seguir una dieta saludable.
- Dejar constancia por escrito, de forma lúdica, de los éxitos.
Padres y tutores: no ser demasiado estrictos ni exigentes, sino comprensivos y constantes. No castigar ni descalificar. Reforzar y recompensar sus esfuerzos y logros, por pequeños que sean.
Si su causa es una enfermedad orgánica o un problema psicológico, necesitamos tratamiento médico o psicológico.