El Turnismo y la Constitución de 1876: La España de Alfonso XII
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El Sistema Político de la Restauración Borbónica
Orígenes y Objetivos del Régimen
El pronunciamiento del general Martínez Campos en 1874 significó la restauración de la monarquía borbónica en la persona de Alfonso XII. El nuevo sistema político, configurado por Cánovas del Castillo, tenía un carácter claramente conservador y se fundamentaba en un sistema parlamentario liberal, pero con un funcionamiento escasamente democrático. Sus objetivos se centraban en la recuperación del poder por parte de las clases conservadoras y en la pretensión de restablecer la Corona, el orden social y también la autoridad e identidad del Estado.
La Constitución de 1876: Pilar del Sistema
Desde que Alfonso XII vuelve a España hasta el final de su corto reinado, Cánovas tejerá una importante política de estabilidad duradera. La Constitución de 1876 es la norma legal en la que se apoya el sistema, sostenida por el turnismo de los dos grandes partidos denominados dinásticos: el Conservador y el Liberal, y el caciquismo como vías consensuadas para ganar las elecciones. El proyecto constitucional fue discutido en las Cortes de 1876, elegidas por sufragio universal masculino, y resultó aprobado con el 87 % de los votos. Los rasgos esenciales eran:
- Soberanía compartida entre el Rey y las Cortes.
- Se reconocía a la Corona como uno de los pilares del nuevo régimen y se ampliaban sus poderes.
El Turnismo y los Partidos Dinásticos
La Alternancia Pacífica en el Poder
La estabilidad política del sistema de la Restauración se basaba en la alternancia pacífica en el poder entre los dos partidos políticos, conservadores y liberales, considerados partidos dinásticos. La alternancia o turno significaba:
- El fin del exclusivismo político, característico de la época isabelina.
- La supresión del recurso del pronunciamiento militar o la insurrección para recuperar el poder.
El sistema requería el acuerdo entre los partidos políticos para compartir el poder y la intervención de la Corona para asegurar el compromiso.
Los Partidos del Turno
Los partidos que protagonizaron la alternancia coincidían ideológicamente en lo fundamental.
Partido Liberal-Conservador
Se organizó alrededor de su líder, Antonio Cánovas del Castillo, y aglutinó a los sectores más conservadores y tradicionales de la sociedad. Entre sus bases sociales predominaban terratenientes y la alta burguesía industrial y financiera con intereses en las colonias.
Partido Liberal-Fusionista
Tenía como principal dirigente a Práxedes Mateo Sagasta y reunió a antiguos progresistas, unionistas y algunos exrepublicanos moderados. Sus bases sociales se hallaban especialmente entre el alto funcionariado y las clases medias.
La Consolidación del Turnismo: La Regencia
En noviembre de 1885, Alfonso XII falleció de tuberculosis. Su viuda, María Cristina de Habsburgo, que estaba embarazada, pasó a ocupar la jefatura del Estado como reina regente hasta la mayoría de edad de su hijo —el futuro monarca Alfonso XIII—, nacido en mayo de 1886. Ante esta situación, los dos grandes partidos acordaron continuar con el turno pacífico para garantizar la estabilidad del régimen.