Efectos probatorios de documentos públicos extranjeros en España: legalización y apostilla
Resumen
El documento explica cuándo los documentos públicos otorgados en el extranjero tienen efectos probatorios y registrales en España. Repasa los requisitos formales según la LEC y el Código Civil, la comprobación de autenticidad mediante legalización o apostilla del Convenio de La Haya de 1961, y la necesidad de traducción oficial cuando se impugna una traducción privada.
Puntos clave
- Los documentos públicos extranjeros pueden tener efectos probatorios en España si cumplen los requisitos de los artículos 144 y 323 de la LEC.
- Deben cumplir los requisitos formales exigidos por la ley del país de otorgamiento, en conjunto con el artículo 11 del Código Civil.
- La legalización diplomática o consular ha sido sustituida por la apostilla en los países contratantes del Convenio de La Haya de 5 de octubre de 1961.
- La apostilla acredita la competencia de la autoridad emisora, la autenticidad de su firma y la del sello o timbre.
- En España, la autoridad competente para expedir apostillas es el Colegio Notarial.
- Si el documento está en otro idioma, puede presentarse una traducción privada, pero si se impugna se exige una traducción oficial.
Efectos Probatorios y Registrales de Documentos Públicos Extranjeros en España
Alcance y Requisitos Generales
Este documento aborda cómo determinados documentos públicos otorgados en el extranjero pueden desplegar eficacia probatoria y registral en el ámbito jurídico español.
Efectos Probatorios
Los documentos públicos otorgados en otros países pueden producir efectos probatorios tanto en el ámbito judicial como en el extrajudicial en España. Para ello, deben cumplir una serie de requisitos, en ocasiones establecidos en normativa internacional y, en otras, regulados por nuestra normativa estatal, en particular, en los Artículos 144 y 323 de la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC). De estos artículos podemos extraer tres requisitos fundamentales:
I. Satisfacción de los Requisitos Formales
Es indispensable que el documento cumpla con los requisitos formales establecidos en la ley del país de su otorgamiento para que pueda hacer prueba plena en juicio. Este requisito se extrae del Artículo 323 de la LEC y debe interpretarse en conjunto con el Artículo 11 del Código Civil (CC).
II. Necesidad de Comprobar la Autenticidad del Documento Extranjero
Debe tratarse de un documento auténtico, cuya autenticidad se compruebe mediante un mecanismo específico: la legalización. Esta puede ser automática o por medio de la intervención de funcionarios diplomáticos o consulares. Tradicionalmente, los países de origen y destino comprobaban la autenticidad de estos documentos mediante la legalización diplomática, una vía más antigua y compleja.
Las dificultades y el tiempo que entraña este trámite han llevado a que, con el tiempo, esta legalización diplomática sea sustituida por otro mecanismo: la apostilla.
La Apostilla de La Haya
La apostilla es un trámite creado por un convenio internacional, el Convenio de La Haya de 5 de octubre de 1961, que suprime la exigencia de la legalización diplomática de los documentos públicos extranjeros. Para que un documento público otorgado en un país produzca efectos en otro, la persona interesada debe verificar si tanto el país de origen como el de destino son Estados contratantes de este convenio internacional (un convenio inter partes).
En caso afirmativo, debe acudir a las autoridades competentes del país de otorgamiento del documento para solicitar la apostilla. Este proceso acredita tres aspectos fundamentales:
- La competencia de la autoridad que ha expedido el documento.
- La autenticidad de la firma de dicha autoridad.
- La autenticidad del sello o timbre del documento.
Cada país ha decidido qué autoridades serán competentes para expedir apostillas. En España, la autoridad designada es el Colegio Notarial.
III. Necesidad de Traducir el Documento
Es necesaria la traducción del documento en caso de que se presente en España en un idioma distinto al español, que es el idioma oficial. Inicialmente, puede presentarse una traducción privada. Sin embargo, si una de las partes impugna la traducción, se podrá solicitar una traducción oficial del documento.
Esta traducción oficial deberá ser sufragada por la misma parte que presentó inicialmente la traducción privada. No obstante, si se constata que la traducción oficial es sustancialmente idéntica a la inicial privada, los gastos derivados de la traducción oficial correrán a cargo de la parte que impugnó.
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PDF Word HTMLPreguntas frecuentes
¿Qué es la apostilla de La Haya?
Es un trámite creado por el Convenio de La Haya de 5 de octubre de 1961 que suprime la legalización diplomática de documentos públicos extranjeros. Acredita la competencia de la autoridad emisora, la firma y el sello del documento.
¿Qué autoridad expide la apostilla en España?
Según el texto, la autoridad designada en España para expedir apostillas es el Colegio Notarial.
¿Quién paga la traducción oficial si se impugna la privada?
Inicialmente la paga la parte que presentó la traducción privada. Si la traducción oficial resulta sustancialmente idéntica a la privada, los gastos corren a cargo de la parte que impugnó.
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