Variedades Diastráticas y Registros Lingüísticos: Niveles de Lengua

Clasificado en Español

Escrito el en español con un tamaño de 3,99 KB

Variedades diastráticas: los niveles de la lengua

La variación de una lengua por factores socioeconómicos da origen a las variedades diastráticas o niveles de lengua. Atendiendo a estos factores, podemos establecer básicamente dos niveles en la lengua: el culto, con un código elaborado, y el vulgar, con un código restringido.

El nivel culto

El nivel culto del idioma es el que se acerca en mayor grado a la corrección de la lengua. Cuanto mayor sea el conocimiento de la lengua, mayor será la competencia lingüística del hablante. Sus características más importantes son:

  • La correcta pronunciación: evita los vulgarismos.
  • La riqueza léxica: favorece la claridad y precisión.
  • El empleo de construcciones sintácticas: bien estructuradas.

El nivel vulgar

El nivel vulgar se aleja de la lengua estándar. A causa del desconocimiento de la norma, se producen incorrecciones que reciben el nombre de vulgarismos, los cuales afectan a todos los niveles de la lengua:

  • Nivel fónico: confusión de sonidos (agüelo), modificación de vocales (carnecería), reducción de diptongos (pos), pérdida o adición de sonidos (ancá/amoto), cambio de consonantes (Grabiel) o pérdida de ellas (ha venío).
  • Nivel morfosintáctico: uso incorrecto de formas verbales (haiga), empleo de infinitivos en vez del imperativo (callaros), uso del artículo antes de los nombres propios (la Pepi), alteración del uso de los pronombres (se me ha caído), uso de dequeísmos y queísmos (pienso de que…), modas idiomáticas (“en plan”) o anacolutos (cambio de una estructura en la mitad del enunciado) como “mi compañera, sus padres son de Murcia”.
  • Nivel léxico-semántico: confusión del significado de las palabras (adición/adicción), uso de preposiciones y conjunciones incorrectas (contra más…) o cambios de significados por otros figurados (sobar por dormir).

Registros lingüísticos: adaptación a la situación

Los registros lingüísticos son las variedades que el hablante selecciona dependiendo del lugar donde se establezca la comunicación, el receptor, el contenido de los mensajes y la intención del emisor, con el fin de adaptarse a cada situación comunicativa. Se distinguen dos tipos:

Registro formal

Se manifiesta en un empleo cuidado de la lengua. Se emplea en situaciones donde priman la eficacia sobre la emotividad y la distancia sobre la espontaneidad. Entre sus rasgos destacan:

  • Predominio de la entonación enunciativa.
  • Léxico preciso y ajustado a la situación.
  • Uso de fórmulas de cortesía.
  • Enunciados extensos, completos y con sintaxis compleja.
  • Dominio de mecanismos de cohesión y ausencia de errores relevantes.

Registro informal

Se caracteriza por el uso de la lengua coloquial, cuya expresión es relajada y espontánea. Sus rasgos más importantes son:

  • Fónicos: relajación de consonantes, entonación marcada por la expresividad (exclamativas e interrogativas) y uso de interjecciones (¡Anda!, ¡Toma!, ¡Arrea!).
  • Morfosintácticos: sintaxis sencilla con frases cortas, empleo reducido de nexos, expresiones enfáticas de cantidad (una enormidad, super, requete), abundancia de sufijos apreciativos (pequeñín, grandote) y desorganización en el contenido.
  • Léxicos: vocabulario reducido, repeticiones constantes, construcciones redundantes (lo vi con mis propios ojos), expresiones afectivas (hijo de mi vida), comparaciones y metáforas exageradas (la cabeza hecha un bombo) y uso de refranes.

Entradas relacionadas: