Violencia familiar y su impacto en los niños: causas, efectos y prevención
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Violencia familiar: datos y postura
En los últimos 12 meses, el 10.2% de mujeres alguna vez unidas (casadas, convivientes, separadas, divorciadas o viudas) sufrieron maltrato físico y el 2.5% declaró que su esposo o compañero las obligó a tener relaciones sexuales en contra de su voluntad o a realizar actos que ella no aprobaba. La mayoría de sus hijos observan a diario las acciones realizadas por el agresor. Por consiguiente, se genera la siguiente controversia: ¿en la familia se genera violencia? ¡Claro que sí! A continuación, defenderé mi postura con los siguientes argumentos sólidos.
Argumento 1: Aprendizaje por observación
Considero que en la familia se genera la violencia, porque los menores aprenden con ejemplos. En primer lugar, los niños adaptan la violencia a la vida diaria. Esto es fatal. Por ello, su autoestima está por los suelos, según psicólogos en su mayoría de los casos. Cuando los menores se vuelven impulsivos, gracias a la sociedad, empiezan a realizar actos salvajes contra sus semejantes. Los hijos de los padres violentos naturalizan la violencia y la ven como algo normal… ¿Debería seguir así?
En segundo lugar, los menores se dejan influenciar por los ejemplos que aprenden de sus padres en casa; adaptan principios negativos. Por ejemplo: la deshonestidad y el ser una persona irrespetuosa.
Argumento 2: Falta de tiempo y búsqueda de afecto
Considero que en la familia se genera violencia porque no le dedican mucho tiempo a sus hijos. En primer lugar, los niños buscan reemplazar el amor de sus padres en sus amigos. Los menores buscan que los entiendan y tener el cariño de sus padres. Por consiguiente, las amistades definen el destino del menor, porque, en particular, existen amigos buenos y amigos malos. Para ejemplificar: si el menor decide irse por el mal camino, se perderá. Además, todo esto fomenta el pandillaje e, incluso, la pertenencia a bandas posteriormente.
En segundo lugar, los menores corren el riesgo de seguir malos pasos. ¿Por qué? Porque no son asertivos en el momento de tomar decisiones. Los menores no toman decisiones adecuadas y realizan todo por impulso o por la cólera del momento.
Conclusión
En conclusión, los menores aprenden con ejemplos porque adaptan la violencia que proviene de casa, del ejemplo de sus padres y familiares cercanos, y ello es fatal. Además, buscan el amor de sus padres en sus amigos o en personas que ni conocen, las cuales los llevan por el mal camino, y eso está claramente demostrado. En mi opinión, los padres deben dar un poco más de prioridad a sus hijos y también deben entender que originar violencia delante de sus hijos no es una buena opción.