El Fin del Zarismo y el Estallido de la Revolución Rusa de 1917

Historia2,77 KB

Unas reformas insuficientes (causa)

Las reformas quedaron muy lejos de reformar las arcaicas estructuras sociales y políticas del imperio. El poder del Parlamento era escaso y el Zar y sus ministros no eran responsables ante él. La reforma agraria había favorecido a los Kulaks, aumentando sus propiedades a costa de los campesinos más pobres. En 1914 parecía que el zarismo había superado sus problemas. El poder del zar controlaba a la Duma. La industrialización de las ciudades crecía. La participación de Rusia en la Primera Guerra Mundial creó la coyuntura para un nuevo estallido revolucionario.

La difícil coyuntura de la guerra mundial (causa)

La economía rusa se orientó a abastecer al ejército. La mayoría de las fábricas se transformaron en industrias de guerra y el reclutamiento de soldados fue masivo. La escasez y el hambre se extendieron entre la población. A este malestar se sumaron las derrotas militares ante Alemania. El ejército ruso estaba poco equipado. A las manifestaciones se unió el malestar por lo ocurrido en el frente. El zar disolvió la Duma y el malestar político aumentó. El desastre militar, la penuria económica y el descontento político condujeron a la Revolución de 1917.

La caída del zarismo (revolución)

Comenzó el día 23 de febrero con una gran manifestación en Petrogrado. Se formaron comités revolucionarios de obreros, campesinos y soldados que agrupaban a las fuerzas revolucionarias de oposición al zarismo.

El día 27 de febrero tuvo lugar una huelga general en las ciudades. Todas las protestas populares exigían la retirada de la guerra, la dimisión del zar y la mejora de las condiciones de vida. Ante la insistencia de parte del ejército y la presión popular y de los partidos, el zar decidió abdicar.

El gobierno provisional (consecuencias)

El nuevo gobierno provisional prometió reformas políticas y sociales, al tiempo que se comprometía a convocar elecciones para una Asamblea Constituyente que decidiera el destino político de Rusia. El nuevo gobierno no atendió a las demandas de retirada de la guerra. Empezó a perfilarse la existencia de un doble poder: por un lado el gobierno provisional y, por otro, los Soviets.

Descargar

PDF Word HTML