Reinado de los Reyes Católicos: unión dinástica, sucesión y conquistas
Unión Dinástica y Consolidación del Poder Real
La unión dinástica de las coronas de Castilla y Aragón se produjo con el matrimonio de Isabel y Fernando. Aunque este enlace unió los dos grandes reinos de la península, no implicó una unificación de los estados, ya que Aragón y Castilla mantuvieron sus propias instituciones. Durante el reinado de Isabel, se fortaleció el poder real y se inició una expansión exterior, tanto en Europa como en América, con su descubrimiento y colonización. Además, se produjo la unificación religiosa al finalizar la existencia del reino de Granada y expulsar a los judíos, convirtiendo la religión cristiana en la principal seña de identidad común de los reinos.