El Romanticismo en España: Características, Prosa y Larra
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El Romanticismo en España
A mediados del siglo XIX, este movimiento tuvo su origen en una escuela alemana que defendía la ruptura con las reglas establecidas y la libre expresión de los sentimientos. Se introdujo en España de una manera progresiva y en diferentes etapas:
- Primera etapa: de visión más conservadora, concebida como una afirmación de la identidad cultural.
- Segunda etapa: de corte liberalista.
- Última etapa: más intimista, conocida como posromanticismo.
Características principales
Los románticos fueron creadores e innovadores guiados por una serie de principios esenciales:
- Libertad: búsqueda de la plena libertad del individuo, tanto en la política y el arte como en la sociedad, por lo que rompen con los esquemas establecidos en todos los ámbitos vitales.
- Subjetivismo e individualismo: transformación de los sentimientos en ideales de vida y percepción íntima del mundo exterior, entrando con frecuencia en conflicto con él. Luchaban trágicamente por conseguir el amor y la felicidad de forma baldía, provocando un patente fracaso existencial; muchos llegaron a considerarse inadaptados sociales.
- Idealismo: anhelo permanente de los absolutos de la vida; esta búsqueda genera frustración ante la imposibilidad de alcanzarlos.
- Naturaleza: reflejo subjetivo de su estado de ánimo a través de tormentas, mares embravecidos, etc. Supone una ruptura con la naturaleza armónica de la literatura clásica y la plasmación de una naturaleza triste y sombría.
- Vuelta al pasado: retorno a épocas pretéritas y lugares exóticos con el fin de evadirse de una realidad angustiosa.
- Ruptura con el mundo cotidiano: gusto exacerbado por lo sobrenatural y lo misterioso.
- Dinamismo: defensa apasionada del progreso y de los avances científicos.
- Nacionalismo: exaltación de todo aquello que diferencia a su propia patria; se recuperan poemas épicos medievales, el romancero tradicional, etc.
Temas del Romanticismo
- Historia: recuperación de temas históricos, del folclore popular, del romancero y del mundo árabe.
- Amor: interiorización de este sentimiento como fuente de melancolía, añoranza y tristeza, pero sobre todo de frustración, por considerarse deseado e inalcanzable.
- Pasión: sumisión ante este sentimiento perturbador que en ocasiones desemboca en el suicidio.
- Vida: visión de la existencia como un camino ingrato que plantea un constante conflicto entre el yo y el mundo circundante.
- Muerte: aceptación y anhelo del fin de la vida como única liberación.
- Destino: resignación fatalista frente al sentido cruel y trágico de la existencia.
Rasgos de estilo
- Abundancia de adjetivos: su finalidad reside en aportar intensos y variados matices descriptivos.
- Palabras cultas y populares: se combinan ambos registros para reflejar la complejidad de sus emociones.
- Búsqueda y uso de la función expresiva: se materializa mediante el uso continuado de interjecciones, interrogaciones retóricas, exclamaciones y puntos suspensivos.
- Empleo de recursos literarios: figuras como el hipérbaton y la antítesis aportan una marcada carga de subjetividad.
La prosa romántica
El siglo XIX está estrechamente ligado al apogeo periodístico y a su contribución en la difusión de la narrativa, dando lugar a una nueva literatura publicada periódicamente. La influencia de las corrientes europeas propició el auge de diversos subgéneros narrativos:
Novela histórica
Respondía al afán de revivir épocas pasadas. Su trama recurría habitualmente a la figura de un héroe ficticio involucrado en episodios históricos reales que, al final, obtenía el amor de una hermosa dama.
El cuadro de costumbres
El costumbrismo español alcanzó su máximo esplendor durante el Romanticismo, vinculado directamente con el auge de la prensa periódica. Se denomina cuadro de costumbres a la escena en la que se describen con detalle el habla y las tradiciones de las clases populares, con tono humorístico y finalidad moralizante. Se distinguen varias corrientes:
- Costumbrismo puro: donde predomina la ironía para criticar las situaciones y hábitos de los pueblos de España.
- Costumbrismo satírico: caracterizado por una crítica mordaz tanto moral como de los usos sociales de la época.
- Costumbrismo político: enfocado en reflejar y debatir determinadas ideas políticas o sociales.
Los autores costumbristas solían firmar sus escritos bajo seudónimos. Entre los más destacados sobresalen Serafín Estébanez Calderón y Ramón de Mesonero Romanos.
Mariano José de Larra
Biografía
Nació en Madrid en 1809 y falleció en la misma ciudad en 1837. Con un agudo afán observador, colaboró en varios periódicos y fundó otros tantos, interviniendo activamente en la vida política. Su profundo desengaño y pesimismo existencial lo condujeron al suicidio a una edad temprana. No obstante, sus artículos le valieron una celebridad indiscutible que perdura hasta hoy.
Características de sus artículos
Sus artículos siguen por lo general un mismo esquema orientado a denunciar vicios o costumbres que convenía corregir. A través del diálogo entre personajes, cuestiona y critica situaciones cotidianas. Larra se vale de la ironía y de la parodia con un objetivo eminentemente didáctico: instruir para modernizar y hacer avanzar a la sociedad de su tiempo. Su estilo destaca por la incorporación de neologismos y un lenguaje claro, ágil y directo.
Clasificación de sus artículos
En su Colección de artículos, Larra agrupó su producción en tres grandes bloques:
- Artículos de costumbres: ofrecen, mediante una rigurosa crítica, una estampa de la atrasada realidad española con el propósito de reformar conductas.
- Artículos políticos: arremeten con dureza tanto contra absolutistas como contra liberales moderados, defendiendo ideales de progreso como la libertad de imprenta.
- Artículos literarios: centrados en el análisis y crítica de obras contemporáneas, defienden la libertad del artista y reivindican su función social.