Análisis de la fachada del Palacio Rucellai de Alberti
Clasificación
Fachada del Palacio Rucellai, construido en Florencia por el arquitecto Bernardo Rosellino sobre el diseño del tratadista León Battista Alberti entre 1446 y 1455. Obra representativa del Renacimiento italiano del siglo XV o Quattrocento.
Análisis formal
Construido en piedra y obra. Más que por la planta, la obra interesa por la fachada. Alberti la articula en tres pisos de altura, separados por entablamentos y en siete paños verticales (aunque originalmente Alberti proyectó cinco), separados por pilastras de orden clásico que enmarcan pequeñas ventanas cuadradas en el piso inferior, y ventanas con parteluz en los pisos superiores.
Alberti, seguramente inspirado por el Coliseo y el teatro Marcello de Roma, dispone pilastras de orden dórico en el primer piso, jónico en el segundo y corintio en el tercero, ateniéndose a las leyes del tratadista romano Vitruvio sobre el refinamiento progresivo, de manera que, a medida que subimos en altura, se gana en riqueza ornamental. Separando los diferentes pisos de altura se disponen entablamentos con frisos decorados con los emblemas de las familias Medici en el primer piso y Rucellai en el segundo, consistentes éste último en una vela hinchada por los vientos de la diosa Fortuna. Como ya hemos mencionado, las pilastras dividen, en los pisos superiores e intermedio, ventanas adinteladas geminadas y enmarcadas por arcos de medio punto y pequeños arcos de medio punto rematados por unos pequeños óculos sobre las enjutas de los mismos. La fachada se remata con un alero o cornisa que descansa sobre ménsulas, mientras que en la base se disponen pequeñas ventanas y un banco corrido, que cierra la fachada por la parte inferior, de la misma manera que la cornisa lo hace por arriba.
Las texturas de la fachada (muro almohadillado, pilastras lisas, entablamentos con molduras y relieves, banco tallado en rombos) crean suaves contrastes lumínicos que dan variedad a la fachada plana.
Análisis simbólico
La fachada diseñada por Alberti nos traslada inmediatamente al mundo clásico y responde al ideal arquitectónico de Alberti según el cual el edificio debía mostrar la magnificencia y prestigio de la familia Rucellai pero sin ostentación, a la vez que se alejaba del modelo de residencia fortaleza característica de los palacios toscanos. En el palacio se unen los principios de proporción, simetría y armonía que caracterizan a Alberti. Recoge en este palacio el principio de funcionalidad que a su juicio debía tener todo edificio tal y como expresó en su tratado de arquitectura "De Re aedificatoria". Así, la planta baja quedaba reservada a cocinas y dependencias de servicio mientras que el banco corrido exterior cumplía la función práctica de sala de espera de los clientes de la familia Rucellai mientras esperaban a ser recibidos.
La planta intermedia, la más noble, quedaba reservada para los habitantes de la casa mientras que la superior para artistas y personal de servicio de la casa.
Conclusión
A pesar de que Alberti crea el modelo de fachada de palacio renacentista, no será hasta el siglo siguiente cuando encuentre eco y sea imitado. Será en Roma y Venecia donde la fachada de Alberti sirva de referente y la superposición de órdenes, retomada por Alberti del mundo clásico romano, se convertirá a partir del siglo XVI en una constante de los edificios renacentistas.