El Aquelarre de Goya: Simbolismo y Técnica en las Pinturas Negras
Descripción de El Aquelarre
El cuadro representa un aquelarre en el que las brujas rinden culto al demonio, situado a la izquierda del cuadro con un vestido eclesiástico y representado en sombra; también hay frailes y campesinos. A la derecha aparece una joven sentada, que va a ser iniciada en los ritos satánicos para convertirse en bruja. En el centro hay una bruja de manto blanco, junto a instrumentos para la ceremonia.
Composición y Técnica Pictórica
El autor ha creado una escena alargada de más de un metro, a la que le falta un trozo cortado en su traslado al lienzo. La escena está sometida a cierto movimiento elíptico; los personajes están dispuestos en círculos, de forma similar a La gallinita ciega.
Como en la mayoría de sus Pinturas Negras, utiliza una paleta sucia con pinceladas sueltas. La luz es expresiva, aporta fuerza y energía a la imagen, permitiéndonos ver con mucho realismo y percibir el morbo de la situación. La perspectiva es aérea: los rostros de las brujas situadas más lejos no se distinguen, mientras que las de delante sí. Los rostros están deformados y presentan un aspecto malévolo. Las figuras están muy juntas, lo que genera la sensación de que son numerosas.
Contexto de Creación: La Quinta del Sordo
Goya realizó este cuadro entre 1819 y 1823. El hecho de quedarse sordo supuso un gran cambio en su vida, periodo en el que se dedica a pintar sus famosas Pinturas Negras. Este cuadro guarda relación con algunos de Los Caprichos, grabados realizados con un punzón sobre una plancha y pasados a tinta. Ambos representan temas terroríficos que heredarán los pintores románticos.
Entorno Histórico y Social
A partir de 1814, con el reinado de Fernando VII, Goya recibe pocos encargos. Se traslada a vivir a la Quinta del Sordo en 1819, lugar donde realiza una pintura sorprendente. En estas obras muestra un mundo de seres extraños y procesiones siniestras. Goya vive en un entorno histórico muy significativo: el tránsito del siglo XVIII al siglo XIX.
En la España del siglo XVIII, las características principales son:
- País socialmente atrasado.
- Políticamente reaccionario.
- Grandes desigualdades sociales.
- Agricultura regresiva.
- Carencia de infraestructuras y de clases medias.
Vivió los acontecimientos provocados por la Francia revolucionaria, con la que España entró en guerra, y la Guerra de la Independencia contra los franceses.