El Ascenso de los Borbones en España: De la Guerra de Sucesión al Reformismo Ilustrado
La Llegada de los Borbones y la Guerra de Sucesión
La muerte de Carlos II sin descendencia desencadenó la Guerra de Sucesión por la corona española. Este conflicto se libró entre Francia y el Imperio Alemán, quienes defendían los derechos dinásticos de Felipe de Anjou (beneficiario del testamento de Carlos II) y el Archiduque Carlos, respectivamente.
El conflicto no solo era sucesorio, sino que enfrentaba dos formas de entender el gobierno del territorio hispano:
- El centralismo absolutista borbónico, a imitación francesa.
- El modelo de los Austrias, que respetaba la diferenciación de coronas existente hasta ese momento.
Por estos motivos, aunque el escenario de la guerra fue europeo, Castilla apoyaba al bando francés, mientras que Cataluña lo hacía con el alemán y Aragón mantenía una cierta ambigüedad.
El Tratado de Utrecht y el Declive del Imperio
Tras el Tratado de Utrecht, que puso fin al conflicto, fue reconocido Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV (el Rey Sol), quien instauraría la monarquía borbónica en España bajo el nombre de Felipe V. Por este tratado, los territorios españoles en Italia y Flandes pasaron a manos alemanas. Al mismo tiempo, Menorca y Gibraltar, además de diversos derechos comerciales, fueron concedidos a Inglaterra, lo que supuso el declive de España como potencia europea.
El Reinado de Felipe V: El Absolutismo Francés
Felipe V intentó imitar el sistema absolutista francés mediante las siguientes acciones:
- Castigó a la Corona de Aragón por su posicionamiento en su contra durante la Guerra de Sucesión, derogando sus fueros e instituciones y aplicando así el centralismo francés a la mayoría del Estado.
- Las instituciones, el idioma y la cultura castellanas se impusieron como estatales.
- Reformó la administración, suprimiendo los consejos por secretarías; es decir, sustituyó los órganos consultivos en determinadas materias por otros unipersonales de libre designación.
- Reorganizó el ejército a través de capitanías generales distribuidas por todo el territorio.
Fernando VI y Carlos III: El Reformismo Ilustrado
Fernando VI mantuvo las reformas de su progenitor. A su muerte sin descendencia, el trono pasó a su hermanastro Carlos III, procedente del Reino de Nápoles y Sicilia. Carlos III fue el prototipo de monarca ilustrado; rodeado de colaboradores italianos, su llegada trajo al Reino de España diversas reformas ilustradas que no siempre fueron bien aceptadas por la población.