Balanza de Pagos: Concepto, Estructura y Tipos de Cambio
Balanza de Pagos
La balanza de pagos es el registro sistemático de los intercambios que tienen lugar entre los residentes de un país y los del resto del mundo durante un período de tiempo determinado.
Estructura de la balanza de pagos
1. Cuenta corriente
- Balanza comercial: recoge el valor de todas las importaciones y exportaciones.
- Balanza de servicios: registra el valor de todos los servicios prestados y recibidos a residentes de otros países.
- Rentas: rentas del trabajo de residentes en un país empleados en el extranjero y viceversa.
- Transferencias: contabiliza el dinero que los emigrantes envían a sus países, las ayudas de la UE, las herencias recibidas y enviadas al extranjero, las donaciones entre países, etc.
2. Cuenta de capital
Recoge las transferencias de capital de la UE para ayudar a las regiones menos desarrolladas dentro de su territorio, las subvenciones al sector agrícola y las operaciones de patentes y derechos de autor.
3. Cuenta financiera
Incluye las inversiones de España en el exterior, las inversiones del exterior en España y las variaciones de activos del Banco de España.
Registro de operaciones de la balanza de pagos
La balanza de pagos registra los ingresos y los pagos de la nación. La diferencia entre ambos se denomina saldo.
Mercado de divisas
En el mercado de divisas intervienen familias, empresas, bancos e inversores. El tipo de cambio es el precio de una divisa expresado en términos de otra.
Tipos de cambio
- Tipo de cambio flexible: el valor de la divisa está determinado por la oferta y la demanda, lo que ocasiona apreciaciones y depreciaciones.
- Tipo de cambio fijo: se mantiene el mismo tipo de cambio entre las monedas de países como los de la UE.
- Tipo de cambio ajustable: combina los dos anteriores. Mientras la moneda se encuentra dentro de un determinado límite, las autoridades permiten que la oferta y la demanda determinen su precio. Si la moneda se deprecia o se aprecia excesivamente, el banco central interviene comprando o vendiendo su propia moneda en el mercado de divisas.