La Belle Époque y el camino hacia la Primera Guerra Mundial: causas, conflictos y desarrollo

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Resumen

El documento explica el periodo de la Belle Époque en Europa y las tensiones imperialistas, nacionales y coloniales que llevaron a la Primera Guerra Mundial. Recorre las revoluciones de Rusia y China, las rivalidades entre las potencias, la formación de las alianzas y el estallido del conflicto tras el asesinato del archiduque Francisco Fernando. Finalmente describe las fases de la guerra, desde la guerra de movimientos de 1914 hasta la de posiciones y los sucesos decisivos de 1917.

Puntos clave

  • La Belle Époque fue un periodo de paz y prosperidad en Europa antes de la Primera Guerra Mundial, marcado también por la competencia económica y las tensiones imperialistas.
  • A principios del siglo XX la expansión colonial se agotó, de modo que la única forma de obtener nuevos territorios era arrebatárselos a otra potencia.
  • Las rivalidades entre potencias formaron dos coaliciones: la Triple Alianza (Imperios Centrales e Italia) y la Triple Entente (Francia, Rusia y Reino Unido).
  • El 28 de junio de 1914 fue asesinado el archiduque Francisco Fernando de Austria, detonante del estallido de la guerra.
  • En 1914 los alemanes no lograron derrotar a Francia con rapidez y el frente occidental se bloqueó, dando paso a la guerra de posiciones.
  • En 1917 la Revolución rusa y la entrada de Estados Unidos en la guerra alteraron el equilibrio de fuerzas.

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La Belle Époque

Belle Époque es el nombre que los europeos dieron a las décadas pacíficas y prósperas que precedieron a la Primera Guerra Mundial. El arranque del siglo coincidió con una fase de expansión económica y de avance científico, pero también con signos de creciente competencia económica y de aumento de las tensiones nacionales, coloniales e imperialistas.

La Segunda Revolución Industrial impulsaba a las potencias más avanzadas a adquirir colonias que les sirvieran como territorios productores de materias primas y como mercados reservados para sus manufacturas. Sin embargo, a principios del siglo XX, la expansión colonial se agotó: la única manera de conseguir nuevos territorios era arrebatárselos a otra potencia.

La época de revoluciones

La condición obrera mejoraba en las sociedades avanzadas. Los socialdemócratas abandonaban la vía revolucionaria y pasaban a las elecciones para impulsar reformas. Por el contrario, la situación era diferente en otros países más atrasados: Rusia y China vivieron un largo periodo de convulsiones, del que saldrían convertidas en grandes potencias.

Rusia

Las clases medias ansiaban reformas, y la rápida industrialización suscitaba recelos en el exterior y malestar social en el interior. La derrota frente a Japón en 1904 inició la revolución de 1905.

China

En 1911 se proclamó la república, que puso fin a un imperio milenario.

Camino hacia la guerra

  • Reino Unido: después de siglos dominando los océanos, recelaba del crecimiento de la flota alemana.
  • Alemania: temía el fortalecimiento de Rusia y aspiraba a construir un imperio en África y en el Pacífico, en zonas reclamadas por los británicos o los franceses. Si lograba arrebatar a Reino Unido la hegemonía naval, contaba con conseguirlo.
  • Francia: quería defender su imperio colonial y soñaba con recuperar las provincias que había perdido en 1871.
  • Austria-Hungría y Rusia: competían por la hegemonía en los Balcanes, donde disputaban territorios que pertenecieron al Imperio otomano. El paneslavismo, o la unión de todos los eslavos, era fomentado por Rusia y temido por el Imperio austrohúngaro, donde los eslavos, aun siendo mayoría, se sentían relegados.
  • Italia y Japón: consideraban que habían sido tratados injustamente en el reparto colonial y pretendían expandirse.

Las apetencias imperialistas de las potencias eran incompatibles entre sí y conducían de manera segura hacia la Primera Guerra Mundial. Lo que convirtió ese conflicto esperado en una gran guerra (el primer conflicto mundial) fue la formación de dos poderosas coaliciones rivales:

  • Triple Alianza: formada por los Imperios Centrales (Alemania y Austria-Hungría) e Italia, que revertiría sus alianzas en 1915.
  • Triple Entente: los acuerdos entre Francia y Rusia contaban con el apoyo reticente de Reino Unido. Estas tres potencias tenían poco en común, a parte de su temor a las ambiciones alemanas.

El estallido de la contienda

El 28 de junio de 1914 fue asesinado el archiduque Francisco Fernando de Austria. Se sospechaba que los servicios secretos serbios, quizás apoyados por los rusos, podían estar detrás del atentado. Alemania vio la ocasión de debilitar a Rusia, que apoyaba a Serbia, antes de que se hiciese demasiado fuerte, e incitó a su aliado austrohúngaro a ser intransigente. Serbia aseguró el apoyo ruso, y Rusia, la alianza francesa. Ya entonces, solo Reino Unido quedaba al margen del inminente conflicto.

Viena envió al gobierno serbio un ultimátum. Rusia ordenó la movilización general, lo que desató el nerviosismo alemán. Sucedieron las declaraciones de guerra entre las potencias centrales (Alemania y Austria-Hungría) contra los aliados de la Entente: Serbia, Rusia y Francia, a los que se unió Reino Unido tras la invasión alemana de Bélgica.

La guerra de movimientos (1914)

Los estrategas creían que la guerra sería breve. El plan alemán buscaba evitar la lucha simultánea en dos frentes: consistía en derrotar a Francia en el frente occidental antes de enfrentarse en el oriental con Rusia, de la que se esperaba que reaccionase con lentitud. Los alemanes atacaron por sorpresa Bélgica, que era neutral, a través de Luxemburgo, y consiguieron llegar hasta las proximidades de París. El contraataque francés, con el apoyo británico, paralizó la ofensiva; los rusos reaccionaron antes de lo previsto. A pesar de las victorias alemanas en el frente oriental, la situación en el otoño de 1914 se bloqueó, y así seguiría hasta el final del conflicto.

La guerra de posiciones (1915-1917)

Ambos bandos intentaron romper el equilibrio abriendo nuevos frentes e incorporando nuevos contendientes:

  • Las potencias centrales: de su lado entraron el Imperio otomano y Bulgaria. Los rusos atacaron a los turcos desde el Cáucaso, mientras que los aliados alentaban la rebelión de los árabes del imperio. En el interior del Imperio otomano, la persecución de las minorías cristianas, que simpatizaban con los aliados, desembocó en el genocidio de más de un millón y medio de civiles armenios.
  • El bando aliado: sus principales incorporaciones fueron Italia y Rumanía. La entrada de la primera se esperaba que fuese decisiva, pero solo sirvió para abrir una nueva y sangrienta frontera nororiental con Austria.

A pesar del gran costo de vidas humanas, la apertura de nuevos frentes no logró aliviar la tensión sobre el occidental. Allí, a pesar del uso de nuevas armas, apenas se conseguía avanzar unos kilómetros, y eso a costa de terribles masacres, como las de Verdún, el Somme o Ypres.

Se puso de manifiesto que los dos bandos estaban tan igualados que vencería aquel que más resistiese. La guerra entró en una fase de desgaste: cada contendiente atacaba con todos los medios disponibles, mientras intentaba estrangular económicamente al enemigo. Alemania, que sufría escasez de alimentos y de materias primas por causa de su aislamiento, dificultaba el abastecimiento marítimo de sus aliados atacando los barcos neutrales con su flota de submarinos.

El equilibrio de fuerzas empezó a tambalearse en 1917 debido a dos sucesos trascendentales, de signo contrario:

  • El estallido de la Revolución rusa: este acontecimiento benefició a las potencias centrales, que podían emprender ya conversaciones de paz por separado con Rusia desde una posición de fuerza. Además, la deserción de su socio oriental debilitó a los aliados.
  • La declaración de guerra de Estados Unidos a Alemania: fue la respuesta norteamericana a los ataques submarinos indiscriminados. Aunque la ayuda militar estadounidense fue limitada, su potencia económica revitalizó a los exhaustos contendientes del bando aliado.

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Preguntas frecuentes

¿Qué fue la Belle Époque?

Fue el nombre que los europeos dieron a las décadas pacíficas y prósperas que precedieron a la Primera Guerra Mundial, con expansión económica y avances científicos, aunque también con crecientes tensiones nacionales y coloniales.

¿Qué provocó el estallido de la Primera Guerra Mundial?

El asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria el 28 de junio de 1914, sumado a las alianzas y a las ambiciones imperialistas de las potencias, desencadenó la guerra.

¿Qué diferencia hubo entre la guerra de movimientos y la guerra de posiciones?

La guerra de movimientos (1914) fue una fase de ofensivas rápidas que se estancó en el frente occidental. La guerra de posiciones (1915-1917) se caracterizó por el bloqueo de los frentes, avances mínimos y un enorme desgaste de vidas humanas.

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Test

1. ¿Cómo se denominaba a las décadas previas a la Primera Guerra Mundial en Europa?
2. ¿Qué dos coaliciones rivales se formaron antes de la guerra?
3. ¿Quién fue asesinado el 28 de junio de 1914?
4. ¿Qué país fue invadido por Alemania provocando la entrada de Reino Unido en la guerra?
5. ¿Qué sucesos de 1917 alteraron el equilibrio de fuerzas?
6. ¿Qué nueva potencia entró en la guerra del lado de las potencias centrales?

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