El Burlador de Sevilla de Tirso de Molina: resumen del argumento y el castigo de Don Juan
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Resumen
El texto resume El Burlador de Sevilla y Convidado de Piedra de Tirso de Molina, siguiendo a Don Juan Tenorio por sus engaños en Nápoles, Tarragona, Sevilla y Lebrija. Recorre sus víctimas, el crimen contra Don Gonzalo Ulloa, la huida y la invitación a la estatua, hasta su condena final. Permite entender la trama principal y el desenlace de la obra.
Puntos clave
- Don Juan Tenorio es un noble sevillano conocido por seducir y burlar el honor ajeno.
- En Nápoles engaña a Isabela haciéndose pasar por su prometido Octavio.
- En Tarragona seduce a Tisbea, una pescadora que se consideraba escéptica frente al amor, y huye con sus caballos.
- En Sevilla mata a Don Gonzalo Ulloa, Comendador de Castilla, tras intentar seducir a su hija Doña Ana.
- Tras la muerte de Don Gonzalo, Don Juan huye a Lebrija y seduce a Aminta en Dos Hermanas.
- La estatua de Don Gonzalo lo invita a cenar al cementerio y, al estrechar su mano, es arrastrado al sepulcro.
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Introducción al Mito de Don Juan
El argumento de El Burlador de Sevilla y Convidado de Piedra, obra cumbre de Tirso de Molina, se centra en las andanzas de Don Juan Tenorio, un noble sevillano cuya vida está marcada por la seducción, el engaño y la burla constante del honor ajeno.
El Inicio de las Burlas: Nápoles y el Engaño a Isabela
Un apuesto enmascarado goza una noche en Nápoles, bajo la palabra de casamiento, a Isabela, dama de la reina, fingiendo ser su prometido Octavio. Don Pedro Tenorio, desterrado a Italia por haber cometido en su país atropellos parecidos, es tío de Don Juan. Don Juan Tenorio logra embaucar a su tío para que le permita escapar a España libre de castigo.
Primeras Víctimas en España
De camino hacia Sevilla, su patria, Don Juan Tenorio naufraga en las costas de Tarragona, en compañía de su fiel criado Catalinón. Son salvados por Tisbea, una gentil pescadora que siempre ha alardeado de independencia y escepticismo frente al amor.
La Burlada de Tisbea
A pesar de su escepticismo, Tisbea se enamora perdidamente de Don Juan Tenorio, quien, después de gozarla con promesa de casamiento, huye con su criado Catalinón en unos caballos de la propia Tisbea.
El Crimen en Sevilla: Doña Ana de Ulloa y Don Gonzalo
Una vez en Sevilla, el Marqués de la Motta, uno de los más antiguos amigos de francachela de Don Juan, le confiesa estar enamorado de su prima Ana de Ulloa, mujer de la que Don Juan inmediatamente se encapricha. Usando una capa de color que le presta el Marqués, burla la buena fe de este y se introduce de noche en casa de los Ulloa, con ánimo de gozar a Doña Ana.
- La Resistencia: Ella se resiste violentamente y, a sus gritos, acude su padre Don Gonzalo, Comendador de Castilla.
- El Duelo: Don Gonzalo desenvaina la espada y lucha con el desconocido burlador, quien hiere de muerte al noble anciano.
- La Profecía: Pero antes de morir Don Gonzalo Ulloa, le jura que su furor le seguirá más allá de la muerte.
El Destierro y la Huida
Antes de este incidente, Don Diego Tenorio, padre de Don Juan, alertado por su hermano Don Pedro de las andanzas que han motivado en Nápoles la vuelta a Sevilla de Don Juan, le busca para ordenarle que salga desterrado a Lebrija, por orden del rey. Su hijo le contesta con despego y total falta de respeto. Tras la muerte del Comendador (que todos achacarán al Marqués de la Motta, por haber reconocido su capa de color), Don Juan se asusta y sale huyendo hacia Lebrija para evitar sospechas.
La Boda Rota: Aminta y Batricio
Catalinón, a pesar de que lo sabe todo y tiene miedo, le acompaña. Hacen un alto en el camino en Dos Hermanas, invitados por unos acogedores aldeanos que están celebrando con rito pastoril las bodas de Aminta y Batricio. Don Juan, antes de que se consume el himeneo, logra gozar a Aminta, contándole mil mentiras y prometiéndole el oro y el moro. Se vuelve a imponer la huida. Catalinón, aunque escandalizado, no le retira ni la compañía ni la lealtad.
El Castigo Final: El Convidado de Piedra
De vuelta a Sevilla, cada vez más enredado Don Juan en las secuelas de sus propios enredos, aciertan a pasar por el cementerio que rodea a una iglesia. Sobre el sepulcro se yergue la estatua de piedra de Don Gonzalo Ulloa con una inscripción que alude a la venganza que piensa tomarse sobre el burlador.
El Desafío y la Invitación
Don Juan se acerca, le tira de las barbas y le desafía a que, si se atreve a mantenerlo, acuda esa noche a su posada. Ante el asombro de todos, la estatua de Don Gonzalo se presenta en la posada de Don Juan y con voz de ultratumba le cita para las diez de la noche siguiente en el cementerio. Don Juan, aunque asustado por primera vez, promete que irá y la estatua desaparece.
La Cena Esperpéntica y la Condena
A todas estas, las diferentes víctimas de Don Juan han acudido a Sevilla, a través de los más barrocos periplos. Y, enfrentados unos a otros, van declarando sus respectivos agravios y demostrando su inocencia. Don Juan acude al cementerio, acompañado, como siempre, por su fiel Catalinón.
Allí la estatua funeraria, escoltada por negros pajes, ha preparado a su invitado una cena esperpéntica compuesta de alacranes y víboras. Le acusa de su crimen, pero Don Juan no se muestra arrepentido, sino insolente.
En un determinado momento, Don Gonzalo le pide que le dé la mano y Don Juan se la extiende; inmediatamente se siente abrasar y pide a gritos confesión. La estatua le recuerda que ya es tarde para salvarse y, tirando de él, le arrastra consigo al sepulcro.
Preguntas frecuentes
¿Quién mata a Don Gonzalo Ulloa en El Burlador de Sevilla?
Don Juan Tenorio mata a Don Gonzalo Ulloa, Comendador de Castilla, cuando este acude a defender a su hija Doña Ana durante el intento de seducción nocturno. Antes de morir, Don Gonzalo le jura que su furor le seguirá más allá de la muerte.
¿Cómo termina Don Juan Tenorio?
Don Juan acude al cementerio a la cita con la estatua de Don Gonzalo, quien le ofrece una cena de alacranes y víboras. Cuando Don Juan le da la mano, siente que arde y la estatua lo arrastra al sepulcro como castigo.
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