Características del Nuevo Orden Europeo Tras la Paz de Utrecht

Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 2,76 KB

Características del Nuevo Orden Europeo Surgido de la Paz de Utrecht

En 1711 tuvo lugar un hecho definitivo para el curso de los acontecimientos: el fallecimiento de José I de Austria. Tras esto, el archiduque Carlos se convirtió en el nuevo emperador. En consecuencia, Inglaterra y las Provincias Unidas recelaron de una posible hegemonía de la Casa Habsburgo en Europa y rompieron la Gran Alianza a cambio de que Felipe V renunciase a optar al trono francés. La guerra llegó así a su fin, y se negociaron unos acuerdos de paz que quedaron concentrados en los Tratados de Utrecht (1713) y Rastadt (1714). De ellos se derivaron las siguientes consecuencias:

Consecuencias de la Paz de Utrecht

  • España perdió sus últimas posesiones europeas. Sicilia fue cedida a Saboya y el Milanesado, Cerdeña, Flandes y Nápoles pasaron a Austria.
  • Gran Bretaña pasó a ser la gran potencia naval. Incorporó puntos estratégicos en Europa, como Gibraltar o Menorca, así como privilegios comerciales con la América española.

Decretos de Nueva Planta

Los primeros Borbones españoles, Felipe V (1700-1746) y Fernando VI (1746-1759), asumieron la tarea de unificar y reorganizar los diferentes reinos peninsulares. Felipe V, mediante los Decretos de Nueva Planta, impuso la organización político-administrativa de Castilla a los territorios de la Corona de Aragón que perdieron la soberanía (los fueros quedaron abolidos) y se integraron en un modelo uniformador y centralista, con la excepción de Navarra y el País Vasco.

Reformas Administrativas

La Nueva Planta abolió las Cortes de los diferentes reinos, integrándolas en las de Castilla. También se suprimió el Consejo de Aragón y el Consejo de Castilla asumió sus funciones. En el plano político, la novedad más relevante fue la creación del cargo de intendente, inspirado por el modelo francés: estos funcionarios dependían del rey y asumieron amplias funciones (recaudación de impuestos, gestión de obras públicas, control de los poderes locales, etc.). Precisamente, en las ciudades se generalizó la figura de los corregidores, siguiendo el modelo de Castilla.

Reorganización de la Hacienda

La otra novedad se produjo en los intentos de reorganización de la hacienda. La nueva administración comprendía que, para el saneamiento de la economía, era imprescindible que todos los habitantes pagasen en relación a su riqueza, incluyendo a los privilegiados (nobleza y clero). Aprovechando el derecho de la conquista, intentaron esa experiencia en los territorios de la Corona de Aragón, donde implantaron el equivalente y la talla en Valencia, la única contribución en Aragón, y el catastro en Cataluña.