Clasificación de Actos Administrativos: Criterios y Ejemplos
La clasificación de los actos administrativos es muy variada, pudiéndose realizar múltiples clasificaciones atendiendo a diversos criterios. Aquí nos centraremos en las más comunes y generalmente aceptadas.
A) Atendiendo al número de órganos implicados en el acto:
- Simple: Cuando el acto proviene de un solo órgano. Por ejemplo, un policía ordenando el tráfico.
- Complejo: Cuando el acto proviene de más de un órgano. Por ejemplo, acuerdo del Consejo de Ministros.
B) Atendiendo a los efectos sobre los administrados:
- Actos favorables: Amplían las posibilidades jurídicas del administrado. Entre este tipo de actos están:
- Admisiones: atribuyen al administrado un “estatus jurídico”. Por ejemplo, la matrícula de estudios en un centro oficial.
- Concesiones: adjudican a determinados sujetos potestades bajo control administrativo. Por ejemplo, concesión oficial de una línea de autobuses.
- Aprobaciones: requisitos posteriores a la realización de determinados hechos que necesitan de los mismos para su validez. Por ejemplo, subvención municipal a una actividad ya realizada.
- Dispensas: actos favorables que dispensan sobre una prohibición general anterior. Por ejemplo, licencia de apertura de un garaje.
- Actos de gravamen: Son los que restringen las posibilidades jurídicas del administrado. Entre ellos se encuentran:
- Actos de sanción: retribución negativa de una conducta ilegítima. Por ejemplo, la multa.
- Expropiaciones: transferencia de unos derechos privados a la esfera pública.
- Órdenes preceptivas: las que establecen determinadas conductas restrictivas a los administrados. Por ejemplo, el uso del casco o cinturón en tráfico.
- Prohibiciones: exclusión de conductas del administrado que previamente eran posibles. Por ejemplo, limitación de la velocidad de circulación.
C) Según se dirijan a una persona o a un grupo de personas:
- Actos singulares: Por ejemplo, solicitud de una vivienda social.
- Actos generales: Por ejemplo, un bando municipal.
D) Según se manifiesten formalmente por escrito o sean consecuencia del silencio administrativo:
- Actos expresos: manifestados formalmente por escrito. Por ejemplo, la concesión de una beca de estudios.
- Actos presuntos: los que se manifiestan como consecuencia del silencio administrativo, que puede ser positivo (se admite la pretensión del administrado) o negativo (no se admite). Por ejemplo, solicitud de una licencia de apertura de un local de negocios que reúne los requisitos legales y que no es contestada por la Administración.
E) Según la actuación de la Administración en el momento de dictarlo:
- Actos reglados: la Administración se limita a aplicar una norma que señala la decisión a tomar. Por ejemplo, concesión de beneficios fiscales a empresas que se instalen en determinadas áreas como consecuencia de la creación de un parque tecnológico.
- Actos discrecionales: la Administración actúa de forma discrecional atendiendo a las posibilidades legales, pero siempre subordinada al interés general y motivando el acto. Por ejemplo, concesión de la instalación de una terraza a un bar en una vía pública.
- Actos definitivos: ponen fin a un expediente con carácter resolutorio. Por ejemplo, entrega del carnet de conducir, concesión de una licencia de caza, etc.
- Actos de trámite: forman parte de un expediente sin llegar a su fin. Por ejemplo, anuncio en prensa de un concurso de obras por parte de un Ayuntamiento.