La Concepción del Ser Humano en René Descartes: Dualismo, Pasiones y Voluntad

Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Filosofía y ética

Escrito el en español con un tamaño de 5,53 KB

Introducción a la Antropología Cartesiana

René Descartes es un filósofo fundamental de la Edad Moderna, conocido por su participación en la Guerra de los Treinta Años y por sus extensos viajes. Como matemático, creó la Geometría analítica; como físico, sentó las bases de la cinemática; y como filósofo, es el fundador del Racionalismo y de la Filosofía moderna. Hablaba en francés vulgar para que un público más amplio pudiera entenderle.

El Dualismo Sustancial: Alma y Cuerpo

La antropología que propone Descartes es profundamente dualista, ya que distingue en el ser humano entre dos sustancias radicalmente diferentes:

  • El Alma (o Res Cogitans): Es inmortal, indivisible, y posee facultades como los sentidos externos e internos, la memoria, el sentido común, la imaginación, el entendimiento y la voluntad o libertad.
  • El Cuerpo (o Res Extensa o Materia): Es una máquina cuyo motor principal es el corazón y está dirigido por las leyes de la mecánica. La vida del cuerpo queda reducida al movimiento mecánico, y no puede siquiera tener sensaciones por sí mismo.

Ambas partes del ser humano son independientes y no se necesitan la una a la otra para existir.

La Unión Accidental y la Interacción Cuerpo-Alma

Descartes considera que la unión entre el cuerpo y el alma es accidental. Establece una clara distinción entre los seres humanos y los animales, considerando a los seres humanos como sustancias pensantes (alma) y como sustancias extensas (cuerpo). Descartes resume esto diciendo que el ser humano está compuesto por dos sustancias completas y totalmente distintas. Sin embargo, existe una relación entre ellas cuando analizamos los sentidos, las pasiones, etc. Podemos decir que el alma conoce y se da cuenta de lo que le sucede al cuerpo, por lo que el alma es conciencia. En contraste, los animales son considerados meras máquinas, ya que no poseen alma.

La Glándula Pineal como Punto de Conexión

La separación radical que establece Descartes entre los dos aspectos del ser humano plantea el problema de la comunicación entre el alma y el cuerpo. Descartes resuelve este dilema a través de la glándula pineal, situada en la base del cerebro, que pone en contacto el alma y el cuerpo mediante los llamados “espíritus animales”.

Las Pasiones del Alma

La separación radical establecida por Descartes entre el alma y el cuerpo le creó problemas a la hora de explicar el origen de las pasiones y cómo estas influían en el alma. Descartes definió las pasiones como los sentimientos y emociones del alma que son causadas por un movimiento de los espíritus animales. Las pasiones son el reflejo de los movimientos del cuerpo en el alma; son estados del alma que esta cree que son producidos por ella misma, pero que no tienen su origen en el alma.

Tipos y Control de las Pasiones

Descartes distingue seis tipos de pasiones fundamentales, cuya combinación da lugar a otras más complejas. Entre ellas se encuentran:

  • Admiración
  • Odio
  • Alegría
  • Y otras, como el deseo, el amor, la tristeza.

Descartes señala que el alma es la encargada de dominar y ordenar las pasiones según la razón, que nos facilita juicios sobre el bien y el mal para orientar nuestra vida. El ser humano puede controlar sus pasiones; si se dominan las pasiones, se domina el cuerpo. Esto es posible porque el ser humano dispone de libre albedrío (esta cualidad le hace muy superior a los animales, ya que estos están impulsados por pasiones que no pueden cambiar), y porque mediante su razón puede clarificar sus ideas para evitar equivocarse al elegir.

Entendimiento, Voluntad y Libertad

Descartes afirmará que el entendimiento y la voluntad son las dos facultades más importantes del alma. La voluntad es libre y es la facultad de afirmar o negar; no tiene contenido, por lo que es infinita. En cambio, el entendimiento es finito. La voluntad posibilita el error.

La Voluntad y el Libre Albedrío

Para Descartes, la libertad consiste en la elección de una opción por parte de la voluntad, entre varias alternativas, obedeciendo al entendimiento, que es quien conoce el orden de lo real. Un ser humano dotado de una voluntad orientada por las ideas claras y distintas, obtenidas mediante la aplicación de un método de razonamiento adecuado, y una serie de reglas que le ayuden a distinguir bien su espíritu, estará en condiciones de controlar mejor sus pasiones, pudiendo así elegir más racionalmente y disfrutar de un mayor grado de libertad.

Tanto en Descartes como en todo el racionalismo hubo una gran preocupación por la orientación de la vida humana a partir de la razón. La razón es el fundamento de la libertad, y solo el uso racional de esta posibilita la perfección humana y la felicidad.