Decadencia y Crisis del Imperio Español en el Siglo XVII
La Sublevación de Portugal y el Reinado de Carlos II
La sublevación de Portugal estalló por la exigencia de que tropas portuguesas luchasen en Cataluña. La imposibilidad de la monarquía de sostener dos guerras simultáneas hizo que se optase por sofocar la rebelión catalana, lo que permitió a los portugueses proclamar su independencia y nombrar rey al duque de Braganza. En 1668 se reconoció oficialmente la independencia de Portugal.
El reinado de Carlos II (1665-1700) estuvo caracterizado por la pérdida total del prestigio internacional de España y una notable sensación de desgobierno en el interior.
El Ocaso del Imperio Español en Europa
La subida al trono de Felipe IV en 1621 marca de nuevo el inicio de la Guerra de Flandes y la intervención española en la Guerra de los Treinta Años (1618-1648). España fue aliada del Imperio frente a una amplia coalición formada por estados alemanes, Holanda, Suecia y, finalmente, Francia.
En la primera etapa de la guerra, las tropas españolas obtuvieron grandes victorias, aunque ello obligó a un gran esfuerzo económico. Sin embargo, la intervención de Francia, aliada de Suecia y Holanda, cambió la situación: España sufrió graves derrotas que le obligaron a firmar la Paz de Westfalia (1648) y la Paz de los Pirineos (1659).
Evolución Económica y Social
Durante el siglo XVII se inicia un lento retroceso debido a un rebrote de las epidemias (peste), malas cosechas y a la expulsión de los moriscos. Es un periodo de intensa crisis económica.
- Agricultura: Se reduce el cultivo de cereales en beneficio de la ganadería y el viñedo.
- Artesanía: Las actividades artesanales sufren una fuerte crisis.
- Finanzas: A esto hay que unir el elevado coste del mantenimiento de las continuas guerras exteriores de la monarquía. Para aumentar sus ingresos, la Corona recurrió a la devaluación de la moneda, lo que contribuyó al aumento de la inflación.
En el aspecto social, se produjo una concentración de poder y riqueza en manos de la alta nobleza, si bien la baja nobleza (hidalgos) tuvo problemas por culpa de la subida de precios. La burguesía sufrió un fuerte retroceso debido a la crisis económica, lo que llevó a preferir la inversión en tierras y deuda pública (rentistas).