Derecho a la imagen en el Código Civil y Comercial argentino: art. 53

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Resumen

El texto analiza el derecho a la propia imagen en el ordenamiento argentino, que no aparece expresamente en la Constitución Nacional ni en los tratados, pero sí en el artículo 53 del Código Civil y Comercial de la Nación. Explica cuándo se requiere consentimiento para captar o reproducir la imagen o la voz, las excepciones previstas y el régimen aplicable tras la muerte del titular. También compara la regulación actual con la ley 11.723.

Puntos clave

  • La imagen y la voz de una persona no pueden captarse ni reproducirse sin su consentimiento, salvo excepciones.
  • Las excepciones son: participación en actos públicos, interés científico, cultural o educacional prioritario, y ejercicio regular del derecho de informar sobre acontecimientos de interés general.
  • Tras la muerte, pueden consentir los herederos o la persona designada por el causante en una disposición de última voluntad.
  • Si los herederos de un mismo grado discrepan, resuelve el juez.
  • Pasados veinte años desde la muerte, la reproducción es libre siempre que sea no ofensiva.
  • El artículo 53 protege también la voz, no solo la imagen.

Ponte a prueba

Si bien la Constitución Nacional y los tratados no mencionan explícitamente la protección del derecho a la propia imagen, este se encuentra implícito en el sistema legal argentino y está explicitado en el Código Civil y Comercial de la Nación (CCYC).

Artículo 53 del CCyC: Derecho a la Imagen

ARTÍCULO 53.- Derecho a la imagen. Para captar o reproducir la imagen o la voz de una persona, de cualquier modo que se haga, es necesario su consentimiento, excepto en los siguientes casos:

  • a) que la persona participe en actos públicos;
  • b) que exista un interés científico, cultural o educacional prioritario, y se tomen las precauciones suficientes para evitar un daño innecesario;
  • c) que se trate del ejercicio regular del derecho de informar sobre acontecimientos de interés general.

En caso de personas fallecidas pueden prestar el consentimiento sus herederos o el designado por el causante en una disposición de última voluntad. Si hay desacuerdo entre herederos de un mismo grado, resuelve el juez. Pasados veinte años desde la muerte, la reproducción no ofensiva es libre.

Análisis del Artículo 53

Se protege no sólo la "imagen" de una persona, sino también su voz. Ello resulta adecuado y refleja la opinión casi unánime en la doctrina especializada, aún en vigencia de la ley 11.723, habiéndose sostenido que "la protección de la norma en cuestión debe ser extendida a la voz, en cuanto constituye el reflejo sonoro de la imagen y configura junto con ésta la identidad externa de una persona".

Se alude a las diferentes maneras de reproducir indebidamente la imagen personal (expresión "de cualquier modo"), lo que es un claro reflejo de la situación actual en la materia. De hecho, estas situaciones no sólo pueden presentarse con el uso de Internet, sino que un reciente pronunciamiento jurisprudencial sancionó ese uso sin consentimiento en una aplicación de teléfonos celulares.

Se precisan los supuestos de "reproducción libre" de la imagen personal, es decir, aquella que no requiere el consentimiento expreso de su titular, incorporando el concepto del "ejercicio regular del derecho de informar sobre acontecimientos de interés general", mucho más precisa que la contenida en el artículo 31, último párrafo, de la ley 11.723.

Ante el fallecimiento del titular de la imagen, se autoriza a permitir su reproducción a sus "herederos", sin establecer los límites que prevé el primer párrafo del art. 31 referido. En caso de discrepancia entre éstos, la cuestión es resuelta judicialmente, disposición que refleja, también, la opinión dominante en la doctrina y jurisprudencia. Del mismo modo, se incorpora la posibilidad que el fallecido haya indicado una persona específica para prestar este consentimiento mediante una disposición de última voluntad, circunstancia no prevista en el régimen de 1933.

Transcurridos los veinte años desde la muerte del titular de la imagen, la reproducción es libre, en concordancia con lo dispuesto por el artículo 34 de la ley 11.723. Empero, no puede pasar por alto que en el régimen recientemente sancionado, este criterio se mantiene en tanto se trate de una "reproducción no ofensiva", agregado que resulta trascendente y que, seguramente, será materia de interpretación judicial posterior.

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Preguntas frecuentes

¿Se necesita consentimiento para publicar la foto de una persona?

Sí, en principio es necesario su consentimiento para captar o reproducir su imagen o su voz, de cualquier modo que se haga. El artículo 53 del CCyC prevé excepciones, como la participación en actos públicos o el ejercicio regular del derecho de informar sobre acontecimientos de interés general.

¿Qué pasa con la imagen de una persona fallecida?

Pueden prestar el consentimiento sus herederos o la persona designada por el causante en una disposición de última voluntad. Si los herederos de un mismo grado no se ponen de acuerdo, resuelve el juez.

¿Cuándo es libre la reproducción de la imagen de una persona fallecida?

Pasados veinte años desde la muerte, la reproducción es libre, siempre que se trate de una reproducción no ofensiva.

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Test

1. ¿Dónde se regula expresamente el derecho a la imagen según el texto?
2. ¿Cuál de las siguientes es una excepción al consentimiento para reproducir la imagen?
3. ¿Quién puede consentir la reproducción de la imagen de una persona fallecida?
4. ¿Qué ocurre si los herederos de un mismo grado no están de acuerdo?
5. ¿Cuántos años deben pasar desde la muerte para que la reproducción no ofensiva sea libre?
6. ¿Qué protege el artículo 53 además de la imagen?

Preguntas generadas con IA a partir del documento: comprueba las respuestas con el texto.