Determinantes y Pronombres: Una Perspectiva Actualizada
Determinantes y Cuantificadores
Determinantes Cuantificadores
. Como se había sugerido anteriormente, dentro de la categoría de los determinantes, se pueden distinguir los cuantificadores. De hecho, los determinantes propiamente dichos (artículos, posesivos, demostrativos antepuestos) y cuantificadores (numerales,indefinidos, relativos e interrogativos) incluso podrían considerarse como dos categorías diferentes, aunque con evidentes puntos en común. No solo aportan referencia, sino que, además, cuantifican al sustantivo.Los determinantesDeterminantes y cuantificadores pueden distribuirse en dos grupos:Los determinantes y cuantificadores fuertes/ universales: involucran, desde un punto de vista semántico, a la totalidad de los elementos de un conjunto. Tienen restricciones de jerarquía para su aparición en posición prenominal dentro de un mismo sintagma (saturarían las mismas posiciones), son incompatibles con construcciones existenciales (que no pueden ser descritos como algo específico, por definición) y limitan contextualmente la clase a un grupo previamente conocido por los hablantes.a. -Cabe hablar de todos, que se antepone a la secuencia [art+demostrativo/posesivo+N]: predeterminanteLos determinantes y cuantificadores débiles/ existenciales: son los numerales e indefinidos, que sí resultan compatibles con el verbo haber, por ejemplo; semánticamente, no expresan la totalidad de una clase y permiten introducir entidades nuevas en el discurso. A nivel de estructura, los fuertes siempre preceden a los débiles. PronombresHabitualmente se han descrito como los elementos que sustituyen expresiones nominales, aunque esta caracterización no se ajusta exactamente a la realidad de su funcionamiento. Los hay de varias subclases: personales, interrogativos, relativos, posesivos, demostrativos.“Yo ahora hago una pregunta”En efecto, hay varias razones que llevan a modificar esta definición. En primer lugar, se observa que es perfectamente posible la coexistencia del pronombre con el elemento que supuestamente debe sustituir en la misma secuencia sintáctica (clitic doubling):Le di las llaves a Pedro.Por otra parte, no se puede decir técnicamente que algunos pronombres personales sustituyan a ningún referente: yo, no puede ser sustituido de ningún nombre ni deexpresiones como “el que habla” o similares. En este sentido, es posible construir unrelato empleando él, ella, lo, la, le sin conocer cuáles son exactamente sus referentes.De hecho, algunos pronombres tienen antecedentes que puede identificarse en la secuencia mientras que otros no (los encuentran fuera de ella). Técnicamente, en el primer caso, se habla de antecedente y en este último, de referente.Asimismo, es evidente que los interrogativos no sustituyen tampoco a ningún nombre ni expresión nominal (pese a que es cierto que podrían entenderse como formasreducidas de expresiones del tipo qué persona, qué cosa) Algo parecido podríamos aducir de los relativos en rigor, nos sustituye realmente a su antecedente.Por último, está el argumento de la “paradoja de la referencia cruzada”; es decir, lospronombres aluden a determinadas expresiones nominales pero que no puede ser sustituidos por ellas en casos como:El alumno que (alumno) se (dativo de interés) lo (premio) merezca se llevará el premio que (premio) él (alumno) elijaEl antecedente de él está claro que es el “alumno que se lo merezca” pero el de lo (que pertenece a este antecedente) sería “el premio que elija” ¡las referencias se cruzan entreperiodos sintácticos!Todos estos argumentos llevan a reformular la idea de las naturalezas de los pronombres: no sustituyen a los nombres o SN, sino que hacen referencia. Hay que cambiar la noción de sustitución por la de referencia.