Divergencias y Convergencias Éticas: Kant y Santo Tomás de Aquino

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Este texto explora la relación entre el planteamiento ético de Immanuel Kant y el de Santo Tomás de Aquino. Ambos pensadores sostienen posturas fundamentalmente contrarias en el ámbito de la moral: la ética kantiana es formal, mientras que la ética tomista es material.

La Ética Material de Santo Tomás de Aquino

Las éticas materiales no solo nos indican qué es el bien, sino que también establecen pautas concretas para poder alcanzarlo. La Ley Natural, piedra angular de la ética tomista, se basa en un precepto único y fundamental: "Hacer el bien y evitar el mal".

Interconexión de Leyes en el Pensamiento Tomista

El siguiente esquema conceptualiza la interconexión existente entre las leyes universales o eternas, las naturales y las humanas:

  • Ley Eterna/Universal: El orden divino que rige todo el cosmos.
  • Ley Natural: La participación de la criatura racional en la Ley Eterna, inscrita en la naturaleza humana.
  • Ley Humana/Positiva: Las normas específicas creadas por la sociedad para regular la convivencia, derivadas de la Ley Natural.

Para Santo Tomás, el fin último de la existencia humana reside en Dios; por lo tanto, su ética no está vacía de contenido. En el universo, existe un orden y una armonía establecidos que implican bondad y equilibrio, como se observa en las órbitas planetarias o el comportamiento de los astros. Este orden divino se manifiesta igualmente en nuestra vida terrenal: desde los vegetales y los animales inferiores hasta los mamíferos y el hombre, todas las criaturas buscan el bien y evitan el mal. Así, una planta busca el agua y la energía del sol para subsistir, un animal busca la atracción con el otro sexo para perpetuar la especie, y el hombre busca la unión y la paz con sus conciudadanos. En el ser humano, esta Ley Natural se manifiesta en su triple dimensión: como ser (tendencia a la conservación), como animal (tendencia a la procreación y crianza) y como ser racional (tendencia a conocer la verdad y vivir en sociedad).

Virtudes para la Felicidad y la Unión con Dios

Tomás de Aquino considera que para alcanzar la felicidad no solo son necesarias las virtudes cardinales conocidas por Platón (prudencia, fortaleza y templanza), sino que son imprescindibles, además, las virtudes teologales, que posibilitan la unión con Dios. Estas son:

  • Fe: Creencia en Dios y en sus revelaciones.
  • Esperanza: Confianza en alcanzar la vida eterna y los medios para ello.
  • Caridad: Amor a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo.

La Ética Formal de Immanuel Kant

Kant, en cambio, no propone una ética con contenido material. Para él, es la voluntad, el querer en sí, lo que determina la acción moral; es una ética de intenciones, no de fines. Sin embargo, tanto Kant como Santo Tomás dividen la razón en dos facultades principales:

  • Un uso teórico, referido al conocimiento.
  • Un uso práctico, referido a la moral y al bien.

En este sentido, se observa una similitud fundamental en su concepción de la razón.

Características de la Ética Tomista: Teleología y Heteronomía

La ética tomista es material porque se basa en preceptos o normas explícitas, como la Ley Natural y la Ley Moral (los Diez Mandamientos). Si estas no se cumplen, nos alejan del supremo bien, que es Dios. Es una ética teleológica (además de teológica, por supuesto, al tener a Dios como su fin último), pues busca una finalidad. Es una ética de fines, no de intenciones. Al ser material, es inherentemente teleológica e implica ser heterónoma, es decir, no es una ética donde la voluntad libremente determina la acción sin importar ni buscar un interés; más bien, plantea condiciones a posteriori, basándose en la experiencia.

Los Imperativos Hipotéticos y la Moralidad Kantiana

Las acciones basadas en fines externos son, por lo tanto, imperativos hipotéticos. Se trata de mandatos y órdenes con una finalidad externa. Con esto no queremos decir que los imperativos hipotéticos sean intrínsecamente malos, pero Kant no los acepta ni los considera morales en el sentido estricto. Para él, la acción no se completa de forma moral si el hecho no finaliza por deber o por la propia voluntad, sino que se convierte en un medio para futuros fines. En Santo Tomás, se actúa conforme a un deber establecido. Es evidente que esto no implica que se actúe mal, pero sí que existe un contenido explícito: la Ley Positiva tomista, que implica la aplicación de las normas de la Ley Natural en el plano social, es decir, en la Política. Estas normas están interconectadas con la Ley Natural.