La Doctrina Económica del Mercantilismo: Intervención Estatal y Poder en el Siglo XVII

Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 2,99 KB

El Mercantilismo en el Siglo XVII: Intervención Estatal y Riqueza Nacional

La crisis del siglo XVII se agravaba, y el Estado se vio obligado a intervenir profundamente en la economía mediante una serie de directrices políticas. Estas directrices formaron lo que, posteriormente, los economistas liberales denominaron mercantilismo, con una finalidad meramente política.

Objetivos y Financiación del Estado

Ya no era suficiente la presión fiscal para financiar al Estado, como se había hecho con anterioridad en épocas de crisis. Se requería, además, un enriquecimiento de los vasallos. Para ello, se potenciaron los ingresos de los súbditos (vasallos) para así fomentar el consumo de productos autóctonos. Pero el objetivo no era el bienestar de la población, sino el incremento de la actividad económica para llenar las arcas del Estado y asegurar el poder del gobierno. Para lograrlo, era imprescindible controlar la circulación de los metales preciosos, muy extendida en la vida económica.

Los Tres Pilares del Mercantilismo (Según P. Deyon)

El mercantilismo se fundamenta en tres principios esenciales:

  1. El incremento del poder por parte del Estado.
  2. La defensa del trabajo y de los intercambios.
  3. La balanza comercial favorable.

Estrategias para el Acrecentamiento del Poder Comercial

Para acrecentar el poder del monarca, se tenía que acrecentar el poder comercial del país. Para ello, el debilitamiento del negocio ajeno (de otros países) era la clave:

  • Se crearon Compañías Comerciales, con privilegios y protegidas por el Estado, para que comerciaran en zonas geográficas precisas.
  • El objetivo era adquirir nuevos mercados, dentro del comercio internacional, para expandir el producto nacional, acrecentando la riqueza y el poder del soberano.

Así, los mercados se presentaron como una analogía del ejército del rey, y las manufacturas, como las reservas (concepto impulsado por Colbert para el reino de Francia).

Fomento de la Producción Nacional y la Industria

La agresividad exterior se apoyaba en el fomento de la producción nacional. Mas no todos los sectores económicos tuvieron la misma trascendencia: el sector agrario se marginó. El peso recayó en la industria, estimulando el trabajo, la actividad y la riqueza de los súbditos mediante diversas medidas:

  • Otorgamiento de privilegios y monopolios a talleres y empresas privadas.
  • Creación de manufacturas estatales (minería, metalurgia, elaboración de artículos de lujo).
  • Fomento del crecimiento de la población y la inmigración de artesanos extranjeros especializados.
  • Condena de la emigración que difundiese «secretos de producción».
  • Creación de talleres para los pobres, buscando convertirlos en trabajadores disciplinados.
  • Esfuerzos para acabar con prejuicios sociales contra el trabajo y la inversión productiva.