Trabajo en Equipo: Concepto, Principios, Ventajas, Dificultades y Requisitos para una Colaboración Eficaz
Desintegración y estrategias de cohesión
Desintegración: produce el efecto contrario a la cohesión. Las causas son: no tener objetivos claros o dificultades para lograrlos, cuando el clima afectivo es tenso y no se resuelven los conflictos adecuadamente.
Estrategias
1. Creación del clima afectivo: debe facilitar la libre expresión de todos, favoreciendo el consenso y la reducción de tensiones para que se establezcan relaciones de respeto y cordialidad.
2. Disposición de los espacios: de modo que se genere un ambiente cálido.
3. Clasificación de los objetivos: si el grupo sabe hacia dónde va, se favorece la realización de las tareas que se proponen.
4. Adaptación a las circunstancias: a lo largo de la vida del grupo las circunstancias pueden cambiar, por lo que se debe tener capacidad de adaptación a nuevas situaciones y a cambios del grupo.
Equipo de trabajo
Constituye la unidad fundamental de cualquier organización: es un conjunto organizado de personas que aportan su formación, conocimientos, habilidades y experiencias para realizar una intervención concreta.
Tres principios
- Están comprometidos en la consecución de un objetivo común.
- Las habilidades, aptitudes y esfuerzo de cada miembro se centran en la consecución del objetivo.
- Las tareas se distribuyen entre los miembros, quienes deberán aplicarlas según los métodos y procedimientos preestablecidos.
Sinergia
El trabajo en equipo se refiere a todas las metodologías, procedimientos y estrategias que usa el equipo para conseguir los objetivos marcados. El trabajo en equipo genera sinergia, es decir, el esfuerzo coordinado de los distintos conocimientos y técnicas de cada miembro genera un valor superior a la suma de todas las intervenciones por separado.
El equipo permite
- Conjugar lo mejor de cada persona para que el grupo sea más eficiente.
- Que el funcionamiento del grupo vaya más allá de la personalidad de cada miembro.
- Hacer tareas más complejas.
- Que las personas trabajen de forma coordinada, aportando una visión más amplia y completa de los temas.
Ventajas
- La atención que se presta en equipo es más eficaz que la de las actuaciones individuales, gracias a la sinergia.
- La presencia de diferentes profesionales facilita la pluralidad de propuestas y amplía la perspectiva del trabajo para analizar mejor las respuestas.
- La responsabilidad de los resultados la comparten todos.
- Se elevan los niveles de atención a través del aprendizaje informal.
- Se produce un mayor grado de satisfacción personal y social, ya que se potencia la autoestima y se reduce la inseguridad.
- Si se trabaja con profesionales de distintas disciplinas se reduce el aburrimiento, ya que el trabajo se diversifica y es menos rutinario.
Dificultades
- Puede resultar lento y monótono.
- Pueden haber miembros que se inhiban y se sientan cohibidos.
- Algunos pueden sentirse limitados.
- Hay que marcar bien las responsabilidades del grupo; de lo contrario, se diluyen.
- Es frecuente que se gaste más energía resolviendo las tensiones del grupo que alcanzando las metas.
- El reparto desigual de tareas crea descontentos y tensiones.
Requisitos
1. Planificación
Debe existir una planificación que organice las distintas tareas de los profesionales implicados, el procedimiento para llevarlo a cabo y los objetivos previstos con su aplicación.
2. Coordinación
Es la acción de conjugar todos los medios y esfuerzos de que disponemos para llevar a cabo una acción en común a través de una gestión ordenada, con qué recursos se cuenta y los esfuerzos implicados. Implica:
- Delimitar las competencias.
- Distribuir las funciones, actividades y tareas.
- Uso eficaz de los recursos materiales y económicos.
- Establecer un calendario de reuniones de coordinación y seguimiento.
3. Comunicación
Es importante fomentar la participación y garantizar el respeto a las distintas opiniones para favorecer el compromiso personal y conseguir los objetivos planteados.
4. Toma de decisiones
Es vital adquirir un método para tomar decisiones racionales, de modo que sea menor el riesgo de las repercusiones negativas.