España en el Siglo XIX: Eventos Clave y Transformaciones Históricas
Eventos y Conceptos Clave de la Historia de España (Siglo XIX)
Tratado de Fontainebleau
El Tratado de Fontainebleau fue un acuerdo crucial en la estrategia de Napoleón Bonaparte, emperador francés, quien consideró la posibilidad de invadir Portugal, país aliado de los ingleses. La invasión debía hacerse por tierra, pasando por el territorio español. Godoy y Napoleón finiquitaron este tratado, por el cual las tropas francesas atravesarían España para invadir Portugal, cuyo territorio quedaría dividido en tres partes: una para Francia, otra para España y otra para Godoy.
Motín de Aranjuez y Abdicaciones de Bayona
La firma del tratado anterior no habría sido aceptada por el hijo y sucesor de Carlos IV, Fernando (futuro Fernando VII), ni por un sector de la población contraria a la política de Godoy. Esta oposición se materializó en una sublevación organizada por la aristocracia y seguida por otros sectores, que hizo caer a Godoy y obligó a Carlos IV a abdicar a favor de su hijo Fernando.
Esta insurrección, que llevó al Motín de Aranjuez, provocó a su vez la intervención de Napoleón, quien aprovechó las rivalidades en la monarquía española. Convocó a Carlos IV y a Fernando VII en Bayona, donde ambos acabaron abdicando a favor de José Bonaparte. En Bayona, y con el ánimo de modernizar la rígida política española, Napoleón convocó una asamblea de nobles españoles que promulgó una carta otorgada.
Consecuencias de la Guerra de Independencia
La Guerra de Independencia tuvo profundas repercusiones en España. La vida económica quedó paralizada, muchas zonas de cultivo quedaron abandonadas, y la naciente industria sufrió un freno que retrasó la Revolución Industrial en la península.
Constitución de 1812
El 19 de marzo, día de San José, se aprobó la Constitución de 1812, conocida popularmente como «La Pepa». El pensamiento liberal de la mayoría de los diputados determinó una Constitución de talante democrático que se oponía al Estado absolutista y que rompía con el Antiguo Régimen. Establecía los siguientes principios:
- La soberanía reside en la nación a través de las Cortes.
- División de poderes (legislativo, ejecutivo y judicial).
- Religión católica como la única del Estado.
- Las Cortes no podían ser disueltas por el rey.
- Sufragio universal masculino (indirecto).
- División del territorio en provincias.
El Concepto de Criollo
Se llamó criollo, en la época de la colonización europea de América, al habitante nacido en América que descendía de padres europeos o de origen europeo. A mediados del siglo XVIII, los criollos controlaban buena parte del comercio y de la propiedad agraria, por lo que tenían un gran poder económico y una gran consideración social. Sin embargo, estaban desplazados de los principales cargos políticos en favor de los nacidos en España (peninsulares).
Apostólicos (Absolutistas Extremos)
Existió una división dentro de los absolutistas: los moderados y los extremos. Estos últimos, los extremos, son los llamados apostólicos, que se congregaron en torno a la figura de Carlos (hermano de Fernando VII), comenzando así el movimiento carlista.
La Desamortización
La Desamortización fue un largo proceso histórico, económico y social iniciado a finales del siglo XVIII por Godoy. Consistió en poner en el mercado las tierras y bienes que hasta entonces no se podían usar debido a que estaban en poder de las «manos muertas» (principalmente la Iglesia, órdenes religiosas, y municipios). Su finalidad fue acrecentar la riqueza nacional, creando una burguesía propietaria. Además, el Estado obtuvo ingresos para reducir la deuda pública.