Estatutos de Autonomía y el Bienio Conservador en la Segunda República Española
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Los Estatutos de Autonomía
En Cataluña, el País Vasco y Galicia se inició el proceso de elaboración de sus respectivos estatutos de autonomía.
El Estatuto catalán
El Estatuto de Autonomía fue aprobado por las Cortes el 9 de septiembre de 1932, tras una brillante intervención de Manuel Azaña.
Cataluña quedaba constituida como una región, manteniéndose el control de España en materia de enseñanza. Sin embargo, se recogían amplias competencias legislativas, atribuciones judiciales y de orden público.
El Estatuto vasco
El proceso fue muy complejo. El Partido Nacionalista Vasco aceptó la República a cambio de la autonomía política:
- 15 de junio de 1931: Se aprobó un proyecto de estatuto que posteriormente fue rechazado.
- 19 de junio de 1932: Se celebró el referéndum sobre un nuevo proyecto de estatuto. A pesar de que el resultado fue favorable, quedó suspendido.
La victoria electoral de la derecha en 1933 paralizó el proyecto de autonomía vasco, pero con la victoria del Frente Popular en 1936 se retomó el proceso.
El Estatuto gallego
En Galicia se aprobó un Estatuto de autonomía tras un referéndum celebrado en 1936.
Bienio Conservador (1933-1936)
El gobierno de Azaña cayó en septiembre de 1933, a propósito de los hechos de Casas Viejas. Ante las dificultades de formar un nuevo Gobierno, Alcalá-Zamora disolvió las Cortes y convocó elecciones para el 19 de noviembre.
Durante el Bienio Reformista, la derecha española se reorganizó en dos grupos:
- Grupo opositor: Se oponía al régimen republicano y estaba integrado por monárquicos, carlistas y fascistas.
- Grupo conservador: Aceptaba la República para transformarla en sentido conservador y no se pronunciaba abiertamente sobre la forma del Estado. Destaca la CEDA.
Las elecciones de 1933 fueron favorables a la derecha y al centro debido al abstencionismo, animado por sindicatos obreros, al despiste político de los partidos en el poder y a la reorganización de partidos censurados durante el Bienio Reformista. El presidente de la República encargó formar gobierno a Lerroux. La CEDA apoyó al nuevo ejecutivo, aunque no formó parte de él.
El entendimiento entre radicales y la derecha era difícil. Se iniciaba así el periodo conocido como Bienio Conservador.