Estrategias Clave para la Fase de Conceptualización en Proyectos de Software
Cuándo Realizar la Conceptualización de Sistemas
Mediante la realización separada de la conceptualización, se puede examinar una gran parte del sistema sin incurrir en grandes costos. El resultado de esta fase puede utilizarse posteriormente para planificar el trabajo de diseño e implementación en varios incrementos sucesivos, donde cada incremento solo diseña e implementa una pequeña parte del sistema.
La conceptualización proporciona una visión general del sistema.
Existen situaciones donde algunas partes del sistema poseen diseños y/o implementaciones alternativas. Esto ocurre cuando una sección del sistema se implementa múltiples veces utilizando diferentes tecnologías que se ejecutan en distintas plataformas. En estos casos, el modelo de conceptualización debería mantenerse a lo largo de toda la vida útil del sistema.
El Rol de la Conceptualización en el Ciclo de Vida del Software
Las iteraciones iniciales de la fase de elaboración se centran en la conceptualización. Esta aproximación contribuye a establecer una arquitectura estable y robusta, y facilita una comprensión profunda de los requisitos. El propósito y los objetivos de la conceptualización deben ser alcanzados de alguna manera, aunque la forma exacta de emplearlo puede variar de un proyecto a otro. Existen tres variaciones básicas:
- El proyecto utiliza el modelo de conceptualización para describir sus resultados y mantiene la consistencia de este modelo a lo largo de todo el ciclo de vida del software.
- El proyecto utiliza el modelo de conceptualización para describir sus resultados, pero considera este modelo como una herramienta transitoria e intermedia.
- El proyecto no utiliza en absoluto el modelo de conceptualización para describir sus resultados. En su lugar, los requisitos se conceptualizan como parte integrada de la captura de requisitos o de la fase de diseño.
Al elegir entre las dos primeras variantes, es fundamental realizar un análisis de coste/beneficio para decidir si se debe dejar de actualizar el modelo de conceptualización o si, por el contrario, se debe conservarlo y mantenerlo durante el resto de la vida útil del sistema. En cuanto a la tercera variante, solo debería emplearse en casos excepcionales, específicamente para sistemas extraordinariamente simples.