Estrategias de Ocupación Romana en Hispania: Los Modelos de Catón y Graco

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Medios y sistemas de ocupación romana en la Península Ibérica

La ocupación romana del territorio peninsular fue progresiva, pero ante todo selectiva; también más violenta en los primeros años que después y, desde luego, ni sistemática ni uniforme a lo largo de este período. Por el contrario, el modo de ocupación utilizado es en muchos casos inseparable de la personalidad de la autoridad romana encargada de llevarla a cabo, e incluso se podría decir que hubo tantos modos como pretores o cónsules responsables de aplicarlos.

Pero no hay que olvidar que estos gobernadores se limitaban casi siempre a cumplir las órdenes del Senado romano, al que correspondía el control de la política exterior del Estado. No obstante, los gobernantes romanos podían apartarse un poco de la política oficial con tal de conseguir los objetivos previstos. Se observan así diversos modos o, si se prefiere, sistemas de ocupación, aunque básicamente solo fueron dos los utilizados, que denominaremos por el nombre de sus más importantes valedores: Catón y Graco.

El sistema catoniano: La guerra como recurso de autoabastecimiento

El sistema catoniano se basaba en el principio de que la guerra debe autoabastecerse y, en consecuencia, cualquier acción militar de saqueo, pillaje, detracción, asalto e incluso destrucción de núcleos resistentes está justificada. Seguidores de este sistema hacia mediados del siglo II a. C. fueron asimismo:

  • Lúculo: En su campaña vaccea desde Cauca hasta Palantia en busca de víveres para su ejército.
  • Galba: Al apoderarse de las tierras de los lusitanos, si bien este último utilizó la argucia del engaño para lograr su derrota, que difícilmente habría conseguido por las armas.
  • Quinto Servilio Cepión: Quien recurriría incluso al soborno de los lusitanos para acabar con Viriato.

En la misma línea política se encuadra la actitud intransigente de Escipión Emiliano en el 134 a. C. respecto a los arévacos refugiados en Numancia.

El sistema de Graco: Diplomacia, pactos y tributos

El sistema de Graco, en cambio, consiste en procurarse víveres, tropas auxiliares o tributos mediante pactos concertados con las comunidades indígenas, sin excluir una paz unilateral con los rebeldes, que casi siempre fue rechazada como deshonrosa por el Senado, partidario de la rendición sin condiciones (deditio).

Aparte del propio Tiberio Sempronio Graco hacia el 180 a. C., armisticios o tratados de paz con los indígenas fueron concertados también por:

  • Marco Claudio Marcelo: Con los arévacos en el 152 a. C.
  • Quinto Cecilio Metelo y Quinto Pompeyo: En el 139 a. C.
  • Cayo Hostilio Mancino: En el 137 a. C., cuya conducta fue ejemplarmente rechazada por el Senado.

Conclusión: Las dos tendencias de la política en Hispania

En definitiva, desde Catón hasta la caída de Numancia se observan dos tendencias claramente diferenciadas en las políticas adoptadas por los gobernadores enviados a Hispania en su relación con las comunidades indígenas:

  • Tendencia fuerte: Dura, represiva, intransigente y, en último término, belicista, partidaria de la deditio y el triumphus.
  • Tendencia débil: Blanda, conciliadora, tolerante y, en último término, pacifista, partidaria de la fundación colonial o deductio y de la simple ovatio frente a la masacre que implicaba la victoria triunfal.

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