La Estructura de la Realidad en la Filosofía de Descartes: Dualismo, Sustancias y la Garantía de Dios

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El Sistema Metafísico de Descartes

El Argumento Ontológico y la Existencia de Dios

Pero aunque yo tenga una idea de un «cocofante», eso no quiere decir que el «cocofante» exista. Descartes diría que tampoco es inherente al concepto «cocofante» el que exista. En cambio, es inherente al concepto de «un ser perfecto» que ese ser exista. Según Descartes, esto es tan seguro como que es inherente a la idea de círculo que todos los puntos del círculo se encuentren igual de lejos del centro del mismo.

No puedes hablar de un círculo sin que cumpla ese requisito. De la misma manera, tampoco puedes hablar de un ser perfecto que careciera de la cualidad más importante de todas, es decir, de la existencia. Es una manera de pensar marcadamente «racional». Descartes opinaba, como Sócrates y Platón, que hay una relación entre el pensamiento y la existencia. Cuanto más evidente resulte algo al pensamiento, tanto más segura es su existencia.

Hasta ahora ha llegado a la conclusión de que es una persona que piensa y de que hay, además, un ser perfecto.

La Realidad Exterior y la Distinción de Cualidades

En cuanto a todas esas ideas que tenemos de la realidad exterior, por ejemplo, del sol y de la luna, podría ser que todo fueran simplemente imaginaciones o imágenes de sueños. Pero también la realidad exterior tiene algunas cualidades que podemos reconocer con la razón.

Descartes distingue entre dos tipos de cualidades:

Cualidades Cuantitativas (Primarias)

Esas cualidades son las relaciones matemáticas, es decir, todo aquello que puede medirse, como la longitud, la anchura y la profundidad. Esas cualidades «cuantitativas» son tan claras y evidentes para la razón como que yo soy un ser pensante.

Cualidades Cualitativas (Secundarias)

Por otra parte, las cualidades «cualitativas», como el color, el olor y el sabor, están relacionadas con nuestros sentidos y no describen realmente la realidad exterior.

La Garantía de Dios y la Certeza Racional

De modo que la naturaleza no es un sueño, a pesar de todo. Y en este punto Descartes vuelve a recurrir a nuestra idea sobre un ser perfecto. Cuando nuestra razón reconoce algo clara y nítidamente, como es el caso de las relaciones matemáticas de la realidad exterior, entonces tiene que ser así. Porque un Dios perfecto no nos engañaría. Descartes invoca la «garantía de Dios» para que lo que reconocemos con nuestra razón también corresponda a algo real.

El Dualismo Cartesiano: Pensamiento y Extensión

Ahora ha llegado a la conclusión de que es un ser pensante, que existe un Dios y que además existe una realidad exterior. Pero la realidad exterior es esencialmente distinta a la realidad del pensamiento. Descartes ya puede constatar que hay dos formas distintas de realidad, o dos sustancias.

Las Dos Sustancias

  1. El Pensamiento (Res Cogitans) o «Alma»: El alma solamente es consciente, no ocupa lugar en el espacio y por ello tampoco puede dividirse en partes más pequeñas.
  2. La Extensión (Res Extensa) o «Materia»: La materia, sin embargo, solo tiene extensión, ocupa lugar en el espacio y siempre puede dividirse en partes cada vez más pequeñas, pero no es consciente.

Según Descartes, las dos sustancias provienen de Dios, porque solo Dios existe independientemente de todo. Pero aunque tanto el «pensamiento» como la «extensión» provengan de Dios, las dos sustancias son totalmente independientes la una de la otra. El pensamiento es totalmente libre en relación con la materia, y viceversa: los procesos materiales también actúan totalmente independientes del pensamiento.

Y con esto la Creación de Dios se dividió en dos. Decimos que Descartes es un dualista, es decir, que realiza una clara bipartición entre la realidad espiritual y la realidad extensa.

La Visión Mecanicista de la Materia

Solo el ser humano tiene alma. Los animales pertenecen plenamente a la realidad extensa. Su vida y sus movimientos se realizan mecánicamente. Descartes consideró a los animales como una especie de autómatas complejos. En cuanto a la realidad extensa, tiene, pues, un concepto totalmente mecanicista de la realidad, exactamente como los materialistas.