Estudio Integral del Cantar de mio Cid: Estructura, Temas y Personajes
Introducción al Cantar de mio Cid
El Cantar de mio Cid es el único poema épico castellano conservado en su totalidad. No obstante, es de suponer que existió una tradición literaria anterior de la cual no se conservan vestigios. El manuscrito que nos ha llegado es una copia única del siglo XIV hecha por un tal Per Abbat.
Autoría y Fecha de Composición
La fecha de composición del poema ha sido muy discutida; algunos críticos lo fijan a principios del siglo XIII y otros a finales del XII. Se desconoce cuál es la autoría del poema. Menéndez Pidal señaló que el autor probablemente sería de los alrededores de Medinaceli.
El propio medievalista rebatió su hipótesis en su obra 2 poetas en el Cantar de mio Cid, donde señaló la posibilidad de que el poema hubiera sido compuesto por dos autores: un juglar de Medinaceli y otro de San Esteban de Gormaz, ambos de la provincia de Soria.
Argumento y Estructura de la Obra
El Cantar de mio Cid está basado en los últimos años de la vida de Rodrigo Díaz de Vivar, el Campeador, caballero de las cortes de Sancho II de Castilla y Alfonso VI de Castilla y León.
El cantar comienza —esta parte no está conservada en el manuscrito de Per Abbat— cuando el Cid, caballero de la corte de Alfonso VI, es desterrado debido a falsas acusaciones. Para recuperar la honra pérdida, Rodrigo lleva a cabo una serie de hazañas que aumentan su fama y riqueza, lo cual le permite reintegrarse en la comunidad y recuperar su posición gracias al perdón real.
Posteriormente, el Cid sufre una ofensiva personal: sus yernos, los infantes de Carrión, maltratan y abandonan a sus hijas en el robledal de Corpes. El Cid consigue recuperar de nuevo su honor haciendo uso del ripto. Cuando obtiene su victoria sobre los infantes, acuerda un nuevo matrimonio para sus hijas con los príncipes herederos de Navarra y Aragón, superiores en linaje a sus anteriores yernos.
Las Tres Partes del Poema
La obra está dividida en tres cantares:
- Cantar del destierro: narra los sucesos acontecidos desde la partida de Vivar hasta la victoria del Cid sobre el conde de Barcelona.
- Cantar de las bodas: se extiende desde el comienzo de la campaña en el Levante, hasta la boda de las hijas del Cid con los infantes.
- Cantar de la afrenta de Corpes: abarca desde la famosa escena del león hasta el desenlace de la historia con el triunfo final del héroe.
Estilo y Métrica
El poema presenta una métrica irregular, de medida variable, entre 10 y 20 sílabas. Los versos se dividen en dos hemistiquios de desigual medida y se agrupan en tiradas. La rima es asonante. Debido a su transmisión oral, se repiten los formulismos típicos de los poemas épicos.
Encontramos numerosos epítetos épicos referidos a la figura del héroe, como el que en buena hora nació o el que en buena hora ciñó espada.
Caracterización del Héroe
El poema exalta la figura de Rodrigo Díaz de Vivar, noble de menor linaje, de quien se valora su lealtad y su esfuerzo en contraposición a sus yernos, de mayor linaje que aparecen degradados. Los infantes son cobardes, traicioneros, viles y codiciosos.
Al héroe se le presenta como un valeroso caballero, cuidadoso de su mesnada. El Cid es también buen esposo y padre, súbdito ejemplar y piadoso cristiano. No es un personaje plano que ofrezca siempre la misma actitud; aunque es templado, también se manifiesta el desagrado y la cólera.
Humanización y Realismo
El Cid es un personaje heroico, pero no fantástico como los protagonistas de otros poemas épicos europeos, buen ejemplo de ello es el francés Roland. Sus acciones son extraordinarias, pero están siempre dentro de las posibilidades humanas.
Las pasiones del héroe son igualmente humanas, aunque este nunca muestra violencia descomedida, ni toma venganzas personales, sino que se muestra equilibrado y sereno sin perder sin embargo la virilidad propia de un héroe. Así, a pesar del ánimo de venganza que siente tras la afrenta de los infantes de Carrión, el Cid se queja ante el rey para obtener una reacción justa y legal. El Cid es, en definitiva, un personaje valiente y cauteloso.
Relaciones Personales y Familiares
La relación del héroe con el rey es siempre de profunda lealtad, aunque este lo trata al principio injustamente. Don Rodrigo culpa a los engaños de sus enemigos de la actitud del monarca, de quien finalmente recuperará la gracia.
Otro rasgo fundamental del héroe son sus relaciones familiares, que nos hacen ver el sentido más humano del Cid. Trata a sus hijas y a su esposa con gran ternura y naturalidad, como podemos ver en la tierna despedida.