Evolución de la Literatura Valenciana en el Siglo XX: Narrativa y Teatro

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La Narrativa Valenciana en el Siglo XX

Inicios de la Narrativa en Valenciano

A principios del siglo XX, la narrativa en valenciano era un género nuevo. La narrativa corta de consumo popular, con tendencias coloquiales, naturalistas o románticas, era muy leída.

La Narrativa Valenciana de los Primeros Años del Siglo XX

Entre los autores destacados de esta época encontramos a Eduardo López-Chavarri, notable músico y periodista, y a Salvador Guinot, autor de Canyissades. Más tarde, surgieron figuras como Ángel Sánchez Gozalbo (Bolangera de demonios) y Josep Pascual Tirado (Tombatossals; De mi hacina).

La Narrativa Valenciana de los Años 30

La creación de la colección de novela corta "Nuestra Novela" no consiguió mejorar el panorama literario. Sin embargo, encontramos en esta época una temática urbana, un mayor análisis psicológico de los personajes y otras características propias de la narrativa moderna.

Jesús Ernest Martínez Ferrando, quien dirigió el Archivo de la Corona de Aragón, es un autor representativo de este periodo. Después de un primer volumen de cuentos, Las lejanías sugestivas y otras prosas y Tres historias crueles, publicó su única novela, Una mujer se detiene en el camino.

La Novela Tradicional

Tras la Guerra Civil, la recuperación literaria fue lenta y llena de dificultades. Los autores de la época publicaron solo nueve novelas, que quedaron desfasadas respecto a la estética contemporánea, manteniéndose en modelos narrativos tradicionales.

Características de la novela tradicional de posguerra:

  • Aislamiento en relación con los modelos narrativos exteriores.
  • Anquilosamiento en los géneros narrativos tradicionales.
  • Alargamiento del modelo del realismo del siglo XIX.
  • Estilo de novela rosa, melodramática o sentimental.
  • Intentos de escribir novela de inquietudes católicas o de intención social.

Enric Valor

Enric Valor, novelista y gramático, es autor de magníficas recreaciones de cuentos populares valencianos, como La ambición de Aleix y, más adelante, Sin la tierra prometida y La idea del emigrante. La obra narrativa de Enric Valor se sitúa en las grandes sagas de la novelística del siglo XX.

Destaca su sensibilidad para la descripción, manteniendo vivas sus vivencias juveniles sobre la destrucción de una clase social, los terratenientes rurales del sur valenciano. Su obra se caracteriza por el realismo narrativo y una actitud de nostalgia por la pérdida de un mundo y un paisaje incontaminados, unidos al monolingüismo valenciano.

Maria Beneyto

Maria Beneyto es una de las pocas escritoras de su generación que ha escrito poesía y narrativa, tanto en valenciano como en español. Como prosista, destacan La gente que vive en el mundo y la novela La mujer fuerte, una novela de protagonistas femeninas.

Martí Domínguez

Martí Domínguez fue uno de los personajes más activos y populares de los años 50. Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Valencia, director del diario Las Provincias y de Valencia frutos, publicó libros de divulgación, narraciones y teatro.

La Novela Valenciana en los Años 70

A principios de la década de 1970, la producción novelística valenciana, que Joan Fuster había calificado como "una carencia singular", cambió radicalmente. En 1974, dos novelas muy distintas dieron lugar a dos tendencias estéticas:

  • Ensayo de aproximación a falles folles fetes foc de Amadeu Fabregat, representativa de la novela del cambio.
  • El toro de fuego de Joan F. Mira, representativa de la novela realista.

Novela del Cambio

La novela del cambio se caracterizaba por dos procedimientos: la transgresión del código textual y la postulación de temas ideológicos opuestos al orden vigente. El novelista trataba de introducir al lector dentro de un discurso literario que podía carecer de argumento. Se pretendía subvertir la norma narrativa sobre temas opuestos al sistema de valores dominante, criticando la política del régimen franquista, reclamando libertad, reivindicando la disidencia, rompiendo con los valores de una sociedad coercitiva y ensalzando la marginalidad, la juventud o la libertad sexual, en definitiva, la modernidad.

Algunas novelas del cambio son:

  • Ensayo de aproximación a fallas locas hechas fuego de Amadeu Fabregat.
  • Ramona Rosbif de Isa Tròlec.
  • Coll de serpientes de Ferran Cremades.
  • Espacio de un ritual de Josep Lluís Seguí.

La Evolución del Realismo

Esta tendencia se centraba en contar historias comprensibles para un lector normal, con un lenguaje más inteligible y una estructura de novela basada en la yuxtaposición simple de capítulos, evitando una organización textual compleja.

Esta tendencia se inició con El toro de fuego de Joan F. Mira. Otras novelas importantes son Los gusanos de seda y Materia de Bretaña de Carmelina Sánchez-Cutillas, y Rondalla del retorn de Josep Piera.

Novela de Género

Nuevos factores sociales, políticos y culturales hicieron que los novelistas valencianos alcanzaran durante los años 80 una concepción narrativa más abierta, dando lugar a las novelas de género.

Novela Histórica

Crim de Germania de Josep Lozano y La Reina de la Pobla de las hembras pecadoras de Maria de la Pau Janer, acertaron con el género de la novela histórica en las letras valencianas.

Novela Negra

Este género, que se desarrolló en Estados Unidos durante la época de entreguerras y se transformó en novela de espías durante la Guerra Fría entre Estados Unidos y la URSS, derivó en la novela de intriga policíaca. Ferran Torrent incorporó el género a la novela valenciana contemporánea con obras como No emprenyeu al comissari, Un negro con un saxo, Cavall en la boira y L'any de l'embotit.

El Teatro Valenciano en el Siglo XX

Pervivencia del Sainete

El espectáculo teatral valenciano del siglo XX seguía el modelo dramático de Escalante. La actitud escénica conservadora y continuista de empresarios, autores, actores y público mantuvo la única fórmula de éxito: "la experiencia". En la mayoría de las salas se representaban obras en español y, de vez en cuando, obras valencianas dirigidas sobre todo a las clases populares. El público de clase baja, fiel a la lengua, las comprendía mejor y se divertía con el valenciano coloquial, considerado una especie de "dialecto del teatro".

Primeros Intentos Renovadores

En los primeros años del siglo XX, hubo tentativas de renovación teatral para superar la anacrónica influencia del sainete.

Un Teatro Nuevo para un Público Nuevo

Hacia 1930, los llamados "trabajadores de camisa blanca" pedían otro tipo de teatro valenciano. Coincidiendo con la transformación de la Valencia de los años 30, se intentó modernizar la escena. La Taula de Lletres Valencianes aglutinó a miembros de la Generación de 1930 y propuso el abandono definitivo del sainete.

Teatro Valenciano durante la II República y la Guerra Civil

El público teatral comenzó a desplazarse hacia las salas de cine. Los actores se constituyeron en cooperativas y los empresarios cedieron la explotación de las salas. La intensa politización se notó en los argumentos de obras como:

  • Lenin; Escenas de la revolución rusa de Josep Bolea.
  • Opresores y oprimidos de Francisco Almela y Vives.

El Teatro Contemporáneo

En la posguerra, el público pedía obras de evasión. La censura autorizó las primeras representaciones de teatro de evasión en valenciano, mientras que el teatro culto se representaba en español.

Modernización del Teatro Valenciano

Factores que contribuyeron a la modernización:

  • Representaciones de compañías de aficionados como el Ateneo Mercantil, Lo Rat Penat y el Aula Ausiàs March de la Universidad de Valencia.
  • Activistas teatrales con una clara visión de futuro.
  • Nueva generación de dramaturgos con formación literaria y cultural.

Teatro Independiente de los Años 70

Numerosos grupos pusieron en escena obras críticas y progresistas. Por primera vez, se adoptó una concepción polivalente del espacio escénico, se trabajó la expresión corporal y se utilizó un modelo de lengua estándar, no dialectal, en un circuito alternativo a las salas comerciales.

  • Rodolf Sirera: alma de los principales proyectos escénicos valencianos.
  • Manuel Molins: autor de melodramas, obras históricas y comedias.