Evolución de la Novela Española (1939-1975): Tendencias y Figuras Literarias

Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Lengua y literatura

Escrito el en español con un tamaño de 4,8 KB

La Novela Española (1939-1975): Contexto y Evolución Literaria

1. Contexto Histórico y Social (1939-1975)

Partimos del fin de la Guerra Civil y el estallido de la Segunda Guerra Mundial en Europa. En la década de los 40, España se declaró neutral al conflicto y sufrió un aislamiento internacional, siendo años de gran pobreza y represión. La década de los 50 supuso el fin del aislamiento, con la firma de tratados con EE. UU., el Concordato con la Santa Sede y el ingreso en la ONU. En la década de los 60, se produjo un gran desarrollo económico, pero continuaron las prohibiciones y se desarrolló un sentimiento antifranquista, debido al contacto con la cultura que provenía de los turistas extranjeros. Los últimos años del régimen franquista estuvieron marcados por el agotamiento del régimen y la amplia oposición de diversos sectores intelectuales, políticos y sociales. Franco murió en noviembre de 1975.

2. La Novela en la Década de los 40: El Tremendismo

Tras el paréntesis de la Guerra Civil, en la década de los 40, la novela española reinició su camino, buscando reflejar la triste realidad social de aquellos años.

2.1. Camilo José Cela

Camilo José Cela fue autor de una densa, desigual y variada obra literaria. Se caracterizó por su constante búsqueda de nuevos modos narrativos y nuevas formas de expresión, manteniendo siempre viva su pasión por experimentar. Con La familia de Pascual Duarte, destacó ya como autor, siendo una obra tremendista por la crítica que lleva a cabo en ella. Más tarde, publicó su mejor creación: La colmena, donde inició el camino del realismo social. Con sus siguientes obras, de menor fortuna, Cela experimentó nuevos caminos, como en San Camilo 1936, que no es más que un extenso monólogo interior. Sus últimas novelas se caracterizaron por su carácter renovador y experimental, como en Cristo versus Arizona. Además, escribió narraciones cortas y libros de viajes.

3. La Novela en la Década de los 50: El Realismo Social

En la década de los 50, la novela se encaminó hacia un realismo más objetivo, ideológico y comprometido. Los autores creían que la novela debía tener una función social, por ello plasmaron la penosa realidad de nuestro país, para que el lector tomara conciencia. En el realismo social, el protagonista colectivo cobró gran importancia, disminuyendo la presencia del autor y de las preocupaciones técnicas y formales. Se utilizó el humor, la ironía y el escepticismo, y en los diálogos se reprodujo el habla popular y coloquial.

3.1. Miguel Delibes

Miguel Delibes fue un autor comprometido con la dignidad del ser humano y con la naturaleza. Su obra es extensa, bien construida, redactada con prosa pulcra y transparente; además, se mantuvo independiente de modas y de corrientes narrativas. En su narrativa, Delibes mostró ambientes y personajes con un lenguaje sobrio, cuidado y de gran riqueza expresiva. Supo captar el lenguaje coloquial y el habla rural. Algunas de sus obras son Cinco horas con Mario y Los santos inocentes.

3.2. Ana María Matute

Ana María Matute supo imprimir una enorme fuerza dramática a sus historias, donde mezcló realidad y fantasía. Sus personajes quedaron atrapados por el dolor, pero también por el rencor, en un mundo donde existían el amor y la ternura. Fiesta al Noroeste y Primera memoria fueron algunas de sus obras.

4. La Novela en los Años 60 y Principios de los 70: Renovación Narrativa

A principios de los años 60 hasta principios de los 70 se buscaron nuevas formas narrativas tras el agotamiento del realismo social. La renovación y las innovaciones que se introdujeron llevaron a una narrativa mucho más compleja, utilizando técnicas nuevas como el monólogo interior, el perspectivismo, la falta de puntuación y la variedad de registros lingüísticos, entre otras.

4.1. Luis Martín Santos

Luis Martín Santos solo publicó Tiempo de silencio, novela que marcó un giro en la narrativa española. Continuó con la crítica social y una visión desoladora y pesimista del país, pero renovó la técnica y los recursos narrativos. A partir de aquí, la novela empezó a explorar nuevos caminos.