Explorando el Romancero Viejo y los Cantares de Gesta: Orígenes, Temas y Evolución
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El Romancero Viejo
El Romancero Viejo son poemas de carácter épico-lírico que surgen en los siglos XIV y XV, algunos vinculados a los temas épicos tradicionales y otros con nuevos temas relacionados con la realidad contemporánea. Los romances son una poesía popular que fue difundida oralmente por los juglares. Se caracterizan por la brevedad y el fragmentarismo. El contenido heroico y el carácter narrativo y realista se diversifican en una variedad temática y se impregnan de tonos subjetivos, líricos o novelescos.
Los romances de tema épico tradicional
Se inspiran en temas de la épica castellana. Los hechos se sitúan entre el siglo X y reflejan un ambiente primitivo, en el que dominaban la ferocidad y las pasiones indomables. En los romances posteriores, la ferocidad y el tono sangriento tienen un exquisito lirismo.
Romances noticieros: fronterizos y moriscos
Estos romances se refieren a hechos de la historia de los siglos XIV y XV. Los romances fronterizos fueron compuestos en el siglo XV en la última etapa de la Reconquista, convirtiéndose así en fuentes de información de primera mano sobre la marcha de la guerra, con lo que se estimulaba a los combatientes y al pueblo. En los romances moriscos se plasma una visión idealizada del mundo musulmán; el relato se centra en la descripción del exotismo, el misterio y la belleza de la civilización refinada y galante que pervivía en el reino nazarí de Granada.
Romances novelescos
Son fruto de la libre invención de los poetas y sus asuntos son muy variados. De desigual extensión, en unos predomina el relato de aventuras, mientras que en otros lo subjetivo y sentimental se impone a las hazañas.
Los cantares de gesta: Poema de Mio Cid
Origen y función de los cantares de gesta
Los cantares de gesta son poemas épicos que narran hazañas de héroes individuales que encarnan el espíritu y las virtudes nacionales de los pueblos a los que pertenecen. Algunos piensan que serían obras de carácter erudito y de inspiración clerical; para otros, se trata de una poesía popular, no erudita, y es obra de los juglares. Los cantares de gesta se convirtieron en un fenómeno de extraordinaria repercusión social:
- Tenían una función informativa, pues contaban los acontecimientos históricos que interesaban al pueblo.
- Respondían a una intención didáctico-propagandística, que ensalzaba las virtudes de los héroes nacionales, para convertirlos en modelos dignos de ser imitados por los caballeros.
- Cumplían una función recreativa, ya que el espectáculo de los juglares era una de las pocas diversiones al alcance del público.
Etapas y obras de la épica castellana
Los héroes y acontecimientos importantes de la historia de Castilla se convirtieron en materia de la épica. En el siglo XII se compusieron los cantares de gesta conservados: El Poema de Mio Cid y El Poema de Roncesvalles, en el que se narra la derrota del ejército de Carlomagno a manos de Bernardo del Carpio. En los siglos XIV y XV apenas se componen poemas nuevos y se siguen recitando los antiguos. Ya a finales del siglo XIV y en el XV surgen los romances.
Poema de Mio Cid
Destierro del héroe
Como consecuencia de cortesanos envidiosos, el Cid es desterrado por el rey Alfonso VI, viéndose obligado a abandonar Castilla. El destierro supone la deshonra del héroe, y todo el poema tratará de los intentos de Rodrigo Díaz de Vivar por recuperar el honor perdido.
Batalla de Alcocer
El héroe se dirige al monasterio para despedirse de su mujer y sus hijas. Tras abandonar Castilla, se enfrenta con los moros en diversas batallas en las que obtiene un gran botín. Después de cada victoria, envía regalos al monarca para obtener su perdón.
Las bodas y la afrenta de Corpes
El recorrido victorioso del Cid culmina con la conquista de Valencia. Tras nuevos regalos al rey, este accede a que pueda ver a su mujer y sus hijas. Tras una nueva victoria y el regalo al rey, este le perdona y, como recompensa, casa a sus hijas con los infantes de Carrión. Tras las bodas, los infantes se comportan cobardemente; humillados y ofendidos, marchan con sus mujeres a Carrión, donde le dan una paliza a cada una para vengarse del Cid. El Cid pide justicia al rey. El campeador desafía a los infantes y los vence. Sus hijas se casan con los infantes de Navarra y Aragón.