Fascismos: La Omnipotencia del Estado y sus Consecuencias
Fascismos: Omnipotencia del Estado
Los individuos están subordinados al estado; no existe una legislación amparadora de los derechos individuales que quedan subordinados a categorías abstractas: patria, nación, estado. El estado no tolera la separación de poderes. En lo político, se aniquila a toda oposición. En lo intelectual, el estado disfruta del monopolio de la propaganda y la verdad.
Desigualdad de los Hombres
Los hombres son desiguales y solo una minoría predestinada debe gobernar. Para los fascistas, la desigualdad es un hecho, pero más todavía un ideal. Esto supone un rechazo a la democracia. Esta desigualdad implica:
- Descalificación de la mujer: se convierte en ciudadana de segunda. Sus funciones quedan relegadas a las tres K (kinder, küche, kirche: niños, cocina, iglesia) y, por supuesto, al parido. Su papel debe ser el de madre de futuros soldados.
- Desigualdad de razas: Superioridad de la raza aria. Supone el exterminio de las razas inferiores y de los individuos tarados física o psíquicamente.
Filosofía Víctima Propiciatoria
Es la concepción maniquea (bien-mal) que divide al mundo en amigos y enemigos y deriva en hostilidad hacia estos últimos: judíos, negros, gitanos, homosexuales, trabajadores extranjeros… La violencia contra ellos no es un delito, sino un servicio al estado.
Caudillaje
Una gran nación tiene que tener un hombre excepcional, un líder carismático al que seguir sin titubeos. Se les presenta como genios, gigantes y son objeto de una latría (adoración) sin límites. Disciplina, obediencia y fidelidad al líder son valores supremos. El lema: creer, obedecer y combatir.
Nacionalismo Exacerbado
Revancha invocando a la grandeza de la nación ultrajada. La nación poderosa tiene que forjarse un gran imperio y subordinar a otros pueblos: imperialismo expansionista-belicista.
Código de Conducta Basado en la Violencia
Frente a los enemigos interiores y exteriores se puede utilizar la violencia (campos de concentración, Gestapo).
Desconfianza en la Razón
Exalta los elementos irracionales del ser humano, los instintos, la pasión y el sentimiento hasta el fanatismo.