Filosofía de Nietzsche: De la Muerte de Dios al Concepto del Superhombre

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La Muerte de Dios en la Filosofía de Nietzsche

Esta tesis señala que la creencia en Dios ha muerto, lo que expresa el fin de toda creencia en entidades absolutas. Dios no crea al hombre, sino el hombre a Dios. La creencia en Dios sirve para consolarnos de la miseria y el sufrimiento existentes en este mundo; es una consecuencia de la vida decadente e incapaz de aceptar el mundo en su dimensión trágica.

El Concepto de la Muerte de Dios

Nietzsche se refiere al Dios del cristianismo, pero también a todo aquello que puede sustituirle, pues Dios no es una entidad, sino un lugar, una figura posible del pensamiento. Representa lo absoluto. Dios es la metáfora para expresar la realidad que se presenta como la verdad y el bien, como el supuesto ámbito objetivo que puede servir de referente a la existencia por encontrarse más allá de esta y darle un sentido.

La naturaleza, el progreso, la ciencia, tomadas como realidades absolutas, son el análogo a Dios. Cuando Nietzsche declara que Dios ha muerto, quiere indicar que los hombres viven desorientados, que ya no sirve el horizonte último en el que siempre se ha vivido. Con dicha muerte, podemos vivir sin lo absoluto, en la inocencia del devenir. Es la condición para la aparición del superhombre.

El Camino hacia el Superhombre

El hombre es un ser incompleto, pues todo animal da lugar a algo superior. Es un puente entre el simio y el superhombre; es algo que debe ser saltado, superado. El hombre al que hay que superar es el que se somete a los valores tradicionales, a la moral del rebaño, a la moral basada en la creencia de una realidad trascendente que fomenta el desprecio por la vida, la corporeidad y la diferencia entre las personas. El superhombre solo es posible cuando se realice hasta el final la muerte de Dios.

Características del Superhombre

El superhombre es aquel ser capaz de comprender sus errores: un humano que ha vivido y entendido que se equivocará, pero que tiene consciencia y en muchas experiencias evitará cometer ese error. Él crea sus propias normas morales y de todo tipo; además, es un hombre que somete las cosas a su voluntad.

Es un hombre vital, ama la vida y este mundo. Además, es un ser que acepta el eterno retorno, pues cuando toma una decisión, realmente la quiere tomar y no se arrepiente de sus actos. Sabe que la vida es en parte dolor y en parte placer, pero no reniega de ello.