La filosofía política de David Hume: utilidad y legitimidad social

Filosofía y éticaActualizado el 3,32 KB

Resumen

El documento analiza el pensamiento político de David Hume, que fundamenta la sociedad y el Estado en la utilidad observable más que en una naturaleza inherente o en un contrato. Explica por qué la obediencia al gobierno depende del beneficio que produce y relaciona a Hume con el utilitarismo y con los principios de la Ilustración.

Puntos clave

  • Hume basa su explicación de la vida social y de sus instituciones en la noción de utilidad, el interés o la ventaja.
  • Las instituciones y el Estado obtienen su legitimidad de una convención fundada en la utilidad que aportan, no de una naturaleza social inherente.
  • La sociedad sin gobierno es, para Hume, el estado más natural de los seres humanos.
  • El gobierno surge del aumento de riquezas y posesiones y se justifica por la defensa de la propiedad privada y la administración de justicia.
  • No existe un contrato que legitime el gobierno; la obediencia cesa cuando desaparece el beneficio que produce.
  • Hume es un antecedente clave del utilitarismo del siglo XIX, al identificar la bondad moral con la utilidad social.
  • En su pensamiento político sigue los principios de la Ilustración, valorando la tolerancia religiosa, la filantropía y el respeto a los derechos naturales.

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El pensamiento político de David Hume se fundamenta en la observación de los hechos, rechazando cualquier hipótesis filosófica o explicación que no sea congruente con la realidad empírica. En este marco, Hume encuentra en la noción de utilidad, en el sentimiento de interés o de ventaja, el fundamento explicativo de la vida social, la comprensión de sus instituciones y las leyes por las que se regula.

El Fundamento Utilitarista de la Sociedad y el Estado

Las instituciones sociales y el Estado no derivan su legitimidad de una supuesta naturaleza inherente de la sociedad, sino que la obtienen de una convención. La base de esta convención radica en la utilidad que dichas instituciones aportan a la sociedad, sin la cual carecerían de sentido. En ningún caso podría afirmarse que forman parte por naturaleza de la sociedad; de hecho, es tan posible la existencia de una sociedad sin gobierno que imponga leyes como lo es la contraria. Para Hume, la sociedad sin gobierno es, incluso, el estado más natural de los seres humanos.

Solo el aumento de las riquezas y de las posesiones individuales puede explicar la constitución de un gobierno, el cual se erige sobre la base de la utilidad que proporciona la defensa de la propiedad privada y la consiguiente administración de la justicia. No existe contrato alguno que fundamente la legitimidad del gobierno, sino únicamente la utilidad percibida que aporta la existencia de tal gobierno. En consecuencia, la obediencia o la sumisión al gobierno establecido no tiene otro fundamento que la utilidad que produce, cesando la obligación de obediencia cuando desaparece el beneficio o interés de la misma.

Hume como Precursor del Utilitarismo

La concepción de Hume es intrínsecamente utilitarista. La organización social y la vida en sociedad poseen un carácter positivo porque resultan útiles, y son útiles porque nos proporcionan fuerza y seguridad. En este sentido, Hume se convierte en un antecedente clave del utilitarismo del siglo XIX.

La tesis fundamental del utilitarismo se puede resumir en dos líneas estrechamente relacionadas entre sí:

  • "La acción moralmente preferible es aquella que produce el mayor bien para el mayor número de personas."
  • "La bondad moral coincide con la utilidad social."

Este pragmatismo social se manifiesta también al legitimar la institución política: el gobierno civil proporciona paz y seguridad. Es la utilidad el fundamento de la obediencia, lo que mantiene a los gobiernos, instituciones indispensables desde el momento en que existen individuos que no son capaces por sí mismos de advertir el interés general. El bienestar y la felicidad del individuo están estrechamente relacionados con el bienestar y la felicidad colectivos, y esto se halla en la propia naturaleza humana.

Hume y los Principios de la Ilustración

En su filosofía política, Hume sigue los principios de la Ilustración. Así, en lo que a la sociedad se refiere, esta debe estar organizada para la dicha y la felicidad materiales. Se valora la filantropía y la tolerancia religiosa, a la par que se exige el respeto a los derechos naturales.

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Preguntas frecuentes

¿Según Hume, de dónde obtiene su legitimidad el gobierno?

Según el texto, el gobierno no deriva su legitimidad de un contrato, sino únicamente de la utilidad percibida que aporta, como la defensa de la propiedad y la administración de la justicia.

¿Por qué se considera a Hume un precursor del utilitarismo?

Porque concibe la vida social y las instituciones como positivas en tanto son útiles, y porque identifica la bondad moral con la utilidad social, tesis fundamental del utilitarismo.

¿Cuándo cesa la obligación de obedecer al gobierno según Hume?

La obligación de obediencia cesa cuando desaparece el beneficio o interés que el gobierno produce.

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Test

1. ¿Qué noción fundamenta, según Hume, la explicación de la vida social?
2. ¿Cuál es, para Hume, el estado más natural de los seres humanos?
3. ¿En qué se basa la legitimidad del gobierno según el documento?
4. ¿Con qué corriente posterior se relaciona el pensamiento de Hume?
5. ¿Qué principio ilustrado destaca el texto en la filosofía política de Hume?

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