Fundamentos Educativos y Políticos del Sistema Escolar

Francés12,75 KB

Funciones Educativa y Política de la Educación

Los pilares fundamentales de la educación son la sociedad, la escuela y la familia. La educación es necesaria para vivir en sociedad y, en una sociedad democrática del siglo XXI, existe un sistema educativo que tiene como misión escolarizar a los niños para enseñarles a ser personas y ciudadanos de la sociedad, siguiendo los principios del Informe Delors (aprender a conocer, a hacer, a aprender y a ser). La familia enseña a los hijos a ser personas democráticas, y la colaboración entre escuela y familia es imprescindible para educarlos.

Es importante que lo que se hace en los centros educativos y aulas (práctica curricular) tenga como objetivo que el alumnado aprenda a ser justo, sensato, responsable y respetuoso para contribuir a la mejora de la sociedad (paz, libertad, igualdad y justicia social). La educación formal (centros educativos) se apoya en una teoría consecuencialista (retroalimentación).

La Función Educativa de los Centros

Los centros docentes tienen la función educativa de dar al alumnado una formación integral que permita su desarrollo personal, laboral y social. Transmiten conocimientos, actitudes, habilidades y valores fundamentales relacionados con las competencias curriculares básicas de la LOE:

  • Lingüística
  • Matemática
  • Conocimiento del medio
  • Nuevas tecnologías de la información (TIC)
  • Social y ciudadana
  • Cultural y artística
  • Aprender a aprender (hábitos de trabajo y estudio)
  • Autonomía e iniciativa personal (creatividad y afectividad)

El sistema educativo da enseñanza básica a todo el mundo, siendo una educación de mínimos o “salario mínimo cultural”. Para realizar esta función educativa, los centros siguen las leyes educativas del Ministerio de Educación (LOE 2006; R.D. de Enseñanzas Mínimas de E. Primaria 2006) y la Consejería de Educación de la CARM (Decreto 286 de 2007 que establece el currículo de E. Primaria de la Región de Murcia).

La práctica curricular de centros y profesorado permite llevar el currículo desde el nivel oficial al vivencial en las aulas y demás actividades. El profesorado, cuando planifica su práctica curricular, utiliza:

  • Metodologías cooperativas para prevenir el fracaso escolar y para que el alumnado aprenda a conocerse, trabajar en grupo, participar y aceptar las diferencias entre ellos (escuela inclusiva, atención a la diversidad, comunidad de aprendizaje).
  • Tienen en cuenta las características personales y sociales del alumnado para planificar clases y flexibilizar metodologías.
  • Forman grupos de trabajo en el centro y están en contacto con profesores que hacen buenas prácticas docentes (redes docentes, Portal Innova).
  • Cursos de formación didáctica para innovar y mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje en clase, haciéndolo más vivencial y significativo para el alumnado, creando un buen ambiente de clase.
  • No utilizan pedagogía negra (castigo), sino diálogo, acuerdos y mediación para resolver conflictos.

Se fomenta la participación de la familia en las actividades educativas del centro, ya que la colaboración familia-escuela (compromiso, implicación) mejora los resultados formativos de los hijos y alumnos.

La Función Política de la Educación

La función política de la educación comprende que la educación es necesaria para vivir en sociedad y constituye un derecho social básico de las personas. El Estado tiene la obligación de garantizar este derecho creando y financiando centros educativos (IES, CEIP) y pagando al profesorado para que, con su acción educativa, hagan realidad el derecho a la educación del alumnado, repercutiendo posteriormente en la sociedad para mejorarla y humanizarla (acción transformadora de la educación sobre la sociedad).

En sociedades democráticas y desarrolladas económicamente (como España), se considera que la educación es un servicio público, obligatorio, gratuito, universal y garantizado por el Estado, materializándose en los centros docentes. Es un derecho social básico que tiene que darse durante toda la vida de las personas (aprendizaje permanente), no solo durante la escolaridad obligatoria (6-16 años), y debe ser de calidad (atención a la diversidad, interculturalidad, programas de refuerzo escolar, inclusión social) para favorecer la convivencia y la equidad entre las personas, compensando las desigualdades de origen del alumnado en las aulas.

También como función política está conseguir la cohesión social entre los ciudadanos (que cada uno encuentre su lugar sin discriminación y todos tengan derechos básicos que permitan vivir dignamente) y una movilidad social del alumnado basada en el mérito y la capacidad del individuo, y no en haber nacido en una familia rica o pobre. Se necesita una educación de calidad, accesible a todos durante su vida y que forme para saber trabajar en sociedad.


Los Tres Pilares Básicos del Sistema Educativo y la Escuela

Los pilares básicos son:

1. Necesidad Educativa

La educación (formal) es necesaria para vivir en sociedad, ya que el ser humano es un ser social que "necesita aprender a ser persona", no nace sabiendo y tiene que construirse en un medio social y cultural que le va a enseñar los aprendizajes básicos para vivir y trabajar en sociedad, desarrollándose como persona autónoma a lo largo de la vida. Existen instituciones como la familia y la escuela que tienen la función de influir e interaccionar educativamente con los hijos y alumnos.

En el caso del sistema escolar, esta intervención está regulada por leyes educativas, metodologías, recursos materiales y espaciales. La sociedad ha decidido que exista la escuela porque considera importante la función social de educar a la población con esta institución. Un aspecto importante es decidir qué modelo educativo y currículo es el que hay que enseñar, qué modelo de profesor se necesita y qué formación didáctica es necesaria para planificar los procesos de enseñanza-aprendizaje con el fin de cumplir los objetivos educativos a corto y largo plazo, tanto en los alumnos como en su repercusión social.

Según Nussbaum (2001), las necesidades son aquellas cuya ausencia significa el fin o la imposibilidad de una forma de vida humana. Las necesidades básicas que deben ser satisfechas para llegar a ser personas están relacionadas con la educación:

  • Vivir una vida completa y digna
  • Estar alimentado y sano
  • Disponer de alojamiento
  • Libertad de movimiento
  • Usar los 5 sentidos
  • Imaginar, pensar, razonar y relacionarse con personas y el entorno
  • Amar y ser amados
  • Formarse una concepción del bien
  • Planificar la propia vida de forma reflexiva y críticamente
  • Reconocer y mostrar preocupación por los demás
  • Comprometerse en formas de interacción social y familiar
  • Preocuparse por formas de vida: plantas, animales y medio ambiente
  • Acceder y disfrutar de actividades recreativas
  • Determinar el sentido y la orientación de la vida

La educación es una necesidad intrínseca para el individuo (para llegar a ser una persona libre y autónoma) y extrínseca (contribuye a la realización de otros objetivos sociales, comunitarios y democráticos como el desarrollo social y económico, favorecer la buena vida en común y reducir las desigualdades). La educación básica para todos es necesaria para la sociedad porque reduce las desigualdades sociales y el conflicto social.

2. Derecho a la Educación

Solo las sociedades democráticas consideran necesaria la educación básica e imprescindible de los individuos (niños, pobres, ricos, con discapacidades, diferentes culturas, religiones...) basada en principios de igualdad, libertad, equidad y participación. Es lo mejor que existe para que sean ciudadanos responsables, cultos y justos que vivan con dignidad, reduzcan las diferencias sociales y económicas y hagan posible una buena vida en común para todos.

El derecho a la educación en los países europeos se generaliza después de la Segunda Guerra Mundial. En España, a partir de 1970, los niños tienen la obligación de estar escolarizados desde los 6 a los 14 años (aunque en la práctica se empieza a escolarizar a partir de los 3), siendo gratuita para todos. Existe un compromiso internacional de que se desarrolle el derecho a la educación (básica de calidad para todos en el mundo) a finales del siglo XX (UNESCO, UNICEF, Banco Mundial, Conferencia de Educación de Jomtien 1990).

Toda persona tiene derecho a satisfacer sus “necesidades básicas de aprendizaje”, las cuales influyen en conocimientos básicos (dominio de la lectura, capacidad de expresión oral y escrita, operaciones aritméticas, capacidades de resolución de problemas) y en actitudes, valores y capacidad para buscar e interpretar información (responsabilidad, solidaridad, tolerancia e identidad cultural).

El informe de la UNESCO de Jacques Delors (1996) muestra los cuatro pilares (interrelacionados) del modelo educativo necesario, que más tarde se concretan en competencias de aprendizaje que ahora se enseñan en los centros:

  • Aprender a conocer: Tener una cultura general amplia y habilidades intelectuales para comprender el mundo, desarrollar capacidades profesionales y comunicativas; disfrutar con el conocimiento, curiosidad intelectual, tener sentido crítico y autónomo, queriendo seguir aprendiendo.
  • Aprender a hacer: Tener conocimientos y saber aplicarlos, llevarlos a la práctica demostrando actitudes y habilidades personales y sociales, competencias curriculares (saber comunicarse en lengua materna y extranjera, matemáticas y conocimientos científicos y tecnológicos para la vida diaria, utilizar las TIC, demostrar iniciativa personal y creatividad en las actividades que realizamos).
  • Aprender a convivir: Saber trabajar en grupo, respetar las normas de convivencia, demostrar con actos que somos ciudadanos comprometidos con el medio ambiente, la paz, la justicia, la igualdad... Resolver conflictos dialogando, mediante acuerdos y respetándolos (mediación), respetar los puntos de vista, no discriminar... Tener como referencia los valores y principios de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
  • Aprender a ser: Personas "completas", equilibradas, justas, bondadosas, éticas, responsables, buenos padres y profesionales. Ser persona en todas las dimensiones posibles.

3. Obligación del Estado, las Instituciones y los Profesionales

En una democracia social como Estado de Bienestar, el Estado tiene la obligación de garantizar el derecho a la educación como un derecho social básico para todos. Esto supone que reconoce el derecho a la educación y crea suficientes centros educativos para que existan plazas escolares gratuitas para todos, pagando al profesorado y el mantenimiento de los centros educativos.

El derecho a la educación de calidad supone que el Estado (Ministerio de Educación y Comunidades Autónomas) defiende la "escuela inclusiva", donde los alumnos son atendidos en su diversidad cultural y social, y según sus capacidades intelectuales. Ello exige más presupuesto, subvenciones y becas (material escolar, profesor de apoyo y refuerzo educativo, etc.).

El Estado promulga leyes educativas justas que definen el currículo, establecen qué hay que enseñar, los objetivos y competencias, la evaluación, los derechos y los deberes. Esta legislación es la que los centros escolares tienen que cumplir y enseñar. Del mismo modo, los centros educativos, el profesorado y los orientadores tienen la obligación de llevar a la práctica el derecho a la educación con toda la calidad posible.

Es fundamental que existan buenos profesionales comprometidos y vocacionales, formados en metodologías y teorías, que sepan flexibilizar las prácticas curriculares y adaptarse al alumnado para que aprendan más y mejor, creando un buen clima y trabajando en grupo con otros profesores. Asimismo, es muy importante la colaboración activa de la familia con el centro docente, lo que contribuye a hacer realidad el derecho a una educación de calidad para los hijos, convirtiéndolos en buenos ciudadanos y profesionales.

Descargar

PDF Word HTML