Historia de la Danza y la Música: Evolución, Estilos y Elementos Esenciales
1. La danza y sus orígenes
Al bailar o danzar, nos expresamos mediante movimientos y gestos corporales, acompañados casi siempre por la música. Aunque son sinónimos, el término danza se suele emplear para bailes con cierto grado de complejidad y refinamiento.
La danza es una actividad colectiva realizable por cualquier persona, aunque muchas veces se convierte en un espectáculo de bailarines especializados. El movimiento de todas las partes del cuerpo es importante, así como el vestuario. La danza, como la música, también es clasificable en popular, tradicional o culta, según su contexto, sus intérpretes o su finalidad.
El origen de la danza
En las primeras civilizaciones se danzaba para conseguir el favor de los dioses con un sentido ritual. El testimonio más antiguo es prehistórico y consiste en un dibujo de un bailarín enmascarado tocando dos instrumentos musicales. Se encuentra en una cueva francesa.
En el antiguo Egipto, las danzas ceremoniales fueron instituidas por los faraones. Y en Grecia, la danza era una de las artes superiores que formaban parte de las representaciones teatrales.
El flamenco
Este género de gran reconocimiento mundial es característico del sur de España y tiene mucho arraigo entre las personas de etnia gitana. Su expresivo baile, acompañado por un guitarrista y un cantaor, tiene señas de identidad como el zapateado y los gestos de las manos.
2. La danza en la música popular y tradicional
Los bailes populares
Se originan en un contexto urbano y tienen como fin principal el entretenimiento y la relación social. Entre sus antecedentes encontramos bailes “históricos” como el minué o la pavana.
Hoy el baile popular está representado por los bailes de salón en pareja, como el vals, el swing o el pasodoble; y por el denominado “baile suelto” en el que la coreografía no es preestablecida.
Hasta hace poco han sido frecuentes las orquestas de baile popular en verbenas y salones especializados. Están formadas por cantantes, algún instrumento de viento y la llamada “sección rítmica” (dos guitarras, teclado y batería). Últimamente ha disminuido su presencia.
La danza en la música tradicional
Los bailes folclóricos están relacionados con la cultura tradicional de cada zona geográfica y se transmiten a través de generaciones. Son esencialmente colectivos, aunque los danzantes puedan adoptar diferentes formaciones, y utilizan complementos como cintas o panderetas.
El baile folclórico más extendido por España es la jota, siendo las más conocidas la aragonesa y la navarra. Este baile, de origen incierto, consta de un ritmo vivo en compás de 3/4 y un texto formado por cuartetas (estrofas de cuatro versos octosílabos).
Audición: “Jarabe tapatío”
Entre tradicional y popular, es el baile más representativo de México. El “Jarabe tapatío” es un popurri de bailes cuya música corre a cargo de un grupo de mariachis formado por varios violines, trompetas, guitarras y un guitarrón.
3. La danza en la música culta: el ballet
En xallo a la música clásica, se desarrolló la forma más elaborada y virtuosa de baile, el ballet o danza clásica.
En las cortes italianas y francesas de los siglos XV y XVI encontramos los orígenes, ya que los primeros espectáculos considerados ballets no se darán hasta los tiempos de Enrique III. Consistían en funciones musicales de argumento mitológico, en los que los bailarines, ricamente ataviados, se movían elegantemente en círculo y construían figuras geométricas.
El ballet romántico
El estreno de La Sílfide en 1832 supuso el inicio de la primera etapa de esplendor del ballet. La estética romántica del “ballet clásico” (música amable, ambiente irreal y una estilizada protagonista) es palpable en esta y otras obras como las célebres creaciones de Chaikovski: El lago de los cisnes, La bella durmiente y El cascanueces.
Ballet moderno y danza contemporánea
Desde finales del siglo XIX, Rusia se convierte en el centro del ballet europeo gracias a importantes figuras como la bailarina Anna Pávlova o el empresario Diágilev.
A partir de 1920 se desarrolla la danza contemporánea, que incorpora importantes transformaciones, como la inclusión de nuevos movimientos, argumentos más realistas o comprometidos o la fusión de estilos.
Audición: “Pizzicato”
Es una pieza del ballet Sylvia de Léo Delibes. Se estrenó en París en 1876, pero no obtuvo el éxito hasta 1952, cuando se cambió su coreografía. El término pizzicato se refiere a una forma de tocar el violín consistente en pellizcar las cuerdas con los dedos en vez de frotarlas con el arco.
Iberoamérica está formada por un conjunto de países muy relacionados culturalmente con España y Portugal. Su música es el fruto de una rica fusión de más de cinco siglos.
4. Sabor latino
Al ser conquistado el continente americano por los europeos, se fue mezclando lentamente su cultura con la de los pueblos indígenas que poblaban esas tierras. Gracias a la arqueología conocemos algunos de sus instrumentos como la quena y la ocarina.
Además, con la colonización de América se inició el comercio de esclavos africanos, desarrollándose la música iberoamericana desde esta triple influencia.
Una música con mucho ritmo
Existen muchos ritmos que identifican a Iberoamérica, pero hay tres que destacan por sus resultados en la música popular: el merengue dominicano, el reggae de Jamaica y la cumbia colombiana.
En Brasil es muy importante la influencia rítmica africana, cuyo mayor exponente es la samba. Esta danza afrobrasileña, famosa por el carnaval de Río de Janeiro, se caracteriza por su ritmo sincopado y su acompañamiento a base de instrumentos de percusión.
La salsa
La música de baile iberoamericana más extendida es la salsa. Este género afrocubano surgió a finales de la década de 1960 en Nueva York. Se creó mezclando el jazz con ritmos latinos como el mambo y el chachachá.
5. Orígenes de la música culta
Música colonial
Desde la llegada de Colón hasta el siglo XIX, las culturas prehispánicas de América (aztecas, quechuas o chibchas) fueron dominadas política y culturalmente por Europa.
Respecto a la música profana de esta época colonial, sabemos que se hacían fiestas palaciegas con actividad operística. La primera ópera americana, La púrpura de la rosa, se estrenó en Lima en 1701. La música religiosa se desarrolló de forma parecida a la europea. Las grandes catedrales contaban con muchos músicos al mando de un maestro de capilla.
Nacimiento del nacionalismo musical
Aunque a principios del siglo XIX varios países lograron su independencia, costó tiempo y esfuerzo que la música americana encontrara sus propias señas de identidad. La más importante es la intensa relación entre la música culta y la popular.
El inicio del nacionalismo musical en América se dio a finales del siglo XIX, cuando varios compositores comenzaron a escribir pequeñas piezas para piano (danzas, contradanzas, valses...) muy relacionadas con los bailes populares. En esta música, el ritmo es un elemento muy relevante.
Audición: “El pequeño tren del campesino brasileño”
Esta pieza pertenece a la Bachiana brasileira nº 2, que compuso Heitor Villa-Lobos inspirándose en un viaje que realizó en un tren rural desde Río de Janeiro al Amazonas. Está escrita para orquesta sinfónica con un gran protagonismo de los instrumentos de percusión.
6. La música tradicional en Iberoamérica
Muchas tradiciones musicales precolombinas se han perdido; otras han sobrevivido mezcladas. Gracias a la arqueología sabemos que algunos instrumentos como la quena y el siku se tocaban mucho antes de la colonización europea, y otros como la guitarra o el piano fueron incorporados.
Los esclavos africanos fueron introducidos en América como mano de obra barata. Ellos llevaron cantos, danzas, instrumentos y creencias que se fueron fundiendo con los indios y europeos. El mestizaje propició una gran variedad de canciones y bailes.
Audición: “Naufragando”
Esta canción es una guaracha: género musical cubano caracterizado por plantear un diálogo entre el solista y el coro, que recuerda los cantos responsoriales africanos. Muchos ven en la guaracha el antecedente de la rumba flamenca.
Melodía, ritmo y armonía son los tres pilares del arte musical.
7. Ritmo, melodía y armonía
Ritmo: combinación de figuras y silencios que sirve de esqueleto a una melodía.
Melodía: es el elemento más visible de una pieza musical, lo más reconocible. Consiste en una combinación libre de las notas de una escala y, generalmente, es el punto de partida de una composición.
Armonía: es la parte de la música que regula la relación sonora entre una melodía y su acompañamiento. Se basa en el uso adecuado de los acordes (grupos de tres o más notas simultáneas).
Ritmo y melodía en la música tradicional
A finales del siglo XIX, los compositores clásicos comenzaron a interesarse por la música tradicional de diferentes culturas. De ellas tomaron nuevos ritmos, escalas e instrumentos para enriquecer su propio lenguaje.
En la actualidad existe un renovado interés por las llamadas músicas “étnicas”, no solo en la música culta, sino también en la música moderna. Esto origina interesantes fusiones.
8. Forma y textura
El punto de partida de una composición es, generalmente, una o varias ideas melódicas llamadas frases o temas. Estas ideas y su desarrollo se articulan en secciones o movimientos. Las diferentes combinaciones de movimientos dan lugar a estructuras llamadas formas musicales. Algunas de las más características son:
La sonata: consta de cuatro movimientos contrastantes lento-rápido-lento-rápido. Las sonatas escritas para orquesta reciben el nombre de sinfonía.
La misa: su estructura se adapta a la liturgia del rito católico y, generalmente, consta de las siguientes partes: Kyrie, Gloria, Credo, Sanctus y Agnus Dei.
La variación: consiste en la presentación de una melodía, propia o de otro compositor, y una serie de sucesivas transformaciones o variaciones.
Arquitectura musical: la textura
La textura es la manera en que se relacionan entre sí las distintas voces de una obra polifónica. Veamos tres fórmulas diferentes:
Homofonía: las voces se mueven a la vez, pero con diferentes notas.
Contrapunto: cada voz desarrolla su propia línea melódica en una especie de persecución o imitación recíproca.
Melodía acompañada: hay una voz claramente destacada de las demás, que asumen una función de acompañamiento.
Audición: “5ª Sinfonía (I movimiento)”
Su compositor, Ludwig van Beethoven, es una figura clave de la historia de la música. El primer movimiento de su 5ª Sinfonía está constituido a partir de dos temas muy contrastados.
9. Los intérpretes y la creación musical
Es común que una obra sea ejecutada alguien que no es su autor. Mientras los grupos de música moderna suelen crear sus propios temas, los cantantes solistas suelen encargarlos.
La función del intérprete es determinante en la percepción final de la obra. Los intérpretes de música culta buscan la perfección y fidelidad en la ejecución de la obra original. Sin embargo, en los géneros en los que la improvisación juega un papel importante, buscan aportar su propia recreación.
Audición: “El vuelo del moscardón”
Esta vertiginosa pieza orquestal de Rimski-Korsakov pertenece a la ópera El cuento del zar Saltán y es uno de los fragmentos más populares del género clásico. El violonchelista que la interpreta, Pau Casals, es uno de los más reconocidos de todos los tiempos.