Hume: impresiones, ideas, creencia y crítica de la causalidad y la sustancia

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Impresiones e ideas

Impresiones: Sensaciones y emociones en el acto; tienen vivacidad y fuerza en la conciencia. Hay dos tipos:

  • Según su complejidad: simples (ej.: mancha en la pared) o complejas (ej.: ver una ciudad desde un monte).
  • Según su origen: de sensación (proceden de las sensaciones) o de reflexión (provienen de una idea que viene de una sensación; p. ej., pensar algo frío y sentir un escalofrío).

Ideas: Son como imágenes que dejan en la mente las impresiones; tienen menos fuerza, excepto en casos como la locura. No hay ideas sin impresiones previas; este es, según Hume, el límite de nuestro conocimiento.

Clasificación de las ideas

Simples: se corresponden con una impresión; son la imagen directa de la impresión.

Complejas: se forman a partir de ideas simples mediante tres principios:

  1. De semejanza: una cosa remite a la semejante (foto → persona).
  2. De continuidad espacio-temporal: algo que estaba al lado en tiempo o espacio (corbata → abuelo).
  3. De causalidad: relación de causa y efecto (ves un accidente y te viene la idea de dolor).

La creencia

No deberíamos ir más allá de las cuestiones de hecho, que son uniones de ideas basadas en la experiencia y que aportan información sobre el mundo: verdades o falsedades comprobadas empíricamente (ej.: el fuego quema). Para no errar, un instinto nos lleva a aceptar cosas más allá de la experiencia; esto constituye la creencia. Esta se produce por la constancia y la costumbre, y a partir de ahí la imaginación puede conferir realidad a algo no seguro.

Las creencias principales que discute Hume son:

  • a) La idea de sustancia: Descartes afirma que hay tres sustancias; Locke sostiene que la sustancia es un "no sé qué" y tiende a aceptar la posición de Descartes. Hume se pregunta qué impresiones tenemos de una rosa aparte de su olor, color, tamaño... La respuesta es: nada relevante que permita admitir una sustancia oculta tras sus cualidades sensibles; por eso las sustancias materiales, para Hume, no existen. En la mente pensante, Hume dice que somos un proceso de sensaciones y emociones en permanente cambio, y si el yo fuera una sustancia que permanece tras esos cambios, entonces esa sustancia no existe. La idea de lo infinito tampoco se sostiene: hay que partir de los datos de la experiencia, y Dios no puede percibirse, por lo que no podemos tener ideas de Él basadas en impresiones.
  • b) Idea de causalidad: hay sucesiones constantes, pero no es necesario que impliquen una relación necesaria; el ser humano las relaciona por costumbre. Hume critica el uso de la causalidad como conocimiento científico. Su empirismo radical le conduce a un escepticismo científico: el conocimiento pasa a ser probable, y las verdades ciertas y necesarias quedan recluidas en el ámbito de las relaciones de ideas (pensamientos que no requieren confirmación mediante la experiencia y que no aportan información sobre el mundo). Estas relaciones pueden provenir de impresiones, pero funcionan de forma autónoma —por ejemplo, en las matemáticas—.

Observaciones finales

El pensamiento humiano subraya los límites del conocimiento humano basados en la experiencia sensible, cuestionando nociones tradicionales como la sustancia y la causalidad y resaltando la distinción entre relaciones de ideas y cuestiones de hecho.