Ideologías del Movimiento Obrero: Socialismo, Anarquismo y Organizaciones Obreras
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Ideologías del movimiento obrero
El proletariado se constituye como el gran problema que está sufriendo (malas condiciones higiénicas, explotación) y que no tiene por qué aguantarlo. Al ser conscientes de todo ello, empezaron a reflexionar y exponer ideas para mejorar su situación. Sus ideas se basaban en la igualdad y la solidaridad y fueron englobadas bajo el nombre de socialismo. Dentro de este se distinguen 3 grupos:
El socialismo utópico
Los socialistas utópicos criticaban el sistema capitalista. Querían crear la sociedad ideal en la que todos pudiesen vivir en paz y armonía. Eran pacíficos, se oponían a las revoluciones y huelgas. Las ideas de este grupo se centraban en mejorar las condiciones de trabajo de los obreros mediante la solidaridad y la fraternidad.
El socialismo científico o marxismo
Para los marxistas, lo verdaderamente importante es la economía, lo que determina los hechos históricos. Critican la acumulación del capital a costa de explotar a los más pobres y necesitados. La división del trabajo divide a las personas en clases sociales, y esto lleva a la lucha de clases por obtener el poder. Su objetivo es construir la sociedad perfecta, donde no existan ni explotadores ni explotados: un nuevo Estado sin clases sociales ni propiedades privadas.
El anarquismo
Critica al capitalismo y rechaza cualquier tipo de autoridad. Buscan abolir el Estado para crear comunas.
Su idea principal es que el individuo es bueno por naturaleza y que es la sociedad quien destruye su felicidad.
La doctrina social de la Iglesia
Tanto el liberalismo como el socialismo abogaban por la secularización de la sociedad, eliminando con ello el protagonismo que la Iglesia había mantenido hasta entonces.
La Iglesia está en contra de las ideologías liberalistas y socialistas. Niega la existencia de la lucha de clases y propone la armonía, la convivencia y el diálogo entre patronos y obreros para solucionar los problemas a los que se enfrentan los obreros. Defiende la propiedad privada considerándola un instrumento al servicio del bien común.
Movimiento obrero
Todas las malas condiciones a las que se enfrentaban los obreros desembocaron en movimientos sociales de masas.
El ludismo
Fue un movimiento que se caracterizó por la destrucción de la maquinaria, amenazas y desorden, lo que provocó que el gobierno interviniera.
- Causa: la introducción de maquinaria en la producción de textiles llevó a la ruina a los telares tradicionales, además de crear desempleo. Los viejos artesanos perdieron sus negocios y cayeron en el desempleo.
El cartismo
Los obreros ingleses elaboraron una carta, que hicieron firmar por una gran cantidad de trabajadores, dirigida al Parlamento, donde solicitaban una serie de mejoras en la que se exigía, entre otras cosas:
- La posibilidad de sufragar para todo hombre sano, sin antecedentes penales, y mayor de 21 años.
- Sufragio secreto.
- Elección de los miembros del Parlamento.
- Reconocimiento de derechos laborales.
Se desarrolló hasta 1848. A pesar de ser reprimida por el gobierno, los obreros mostraron el camino a seguir para conseguir poder político con sus reivindicaciones.
La revolución de 1848
A partir de 1848 empezó la oleada revolucionaria. Se centraron en ampliar los derechos y libertades conquistados durante la Convención Nacional francesa de 1793.
En Francia, la presión social forzó la caída de la monarquía de Luis Felipe y la proclamación de la Segunda República. Se establecieron talleres nacionales y se fijó la jornada máxima de trabajo en 10 horas. Fracasó cuando Napoleón dio el golpe de Estado.
Sufragismo y feminismo
A pesar de la industrialización y el liberalismo, la situación política, legal y económica de las mujeres no cambió mucho; siguieron siendo discriminadas.
El liberalismo ayudó a que los hombres pudieran obtener primero el sufragio censitario y, más tarde, el universal. Las mujeres quedaron excluidas de ambos sistemas durante largo tiempo.
Estas circunstancias dan lugar al movimiento sufragista, que defiende el derecho a voto de las mujeres, y al movimiento feminista, que defiende la igualdad y los mismos derechos entre hombres y mujeres.
Organizaciones obreras
Sindicatos
Los partidos políticos fomentaron la creación de sindicatos de clase para defender los problemas laborales. Se creó la Internacional Sindical. Su idea procede de los gremios. Surgieron las cajas de socorro mutuo.
Cooperativas
Tenían como objetivo cambiar el modo de producir y distribuir frente al capitalismo, basándose en la colaboración de productores autónomos agrupados en empresas de propiedad conjunta.
Partido obrero
A pesar del éxito obtenido por los sindicatos, un amplio sector de la clase obrera llegó al convencimiento de que la única forma de destruir el capitalismo era mediante la lucha política.
El SPD (Partido Socialdemócrata Alemán) se inspira en las ideas marxistas. La labor del SPD no fue exclusivamente política; hizo igualmente hincapié en aspectos culturales y educativos, auspiciando la fundación de casas del pueblo, escuelas, publicaciones, así como asociaciones de carácter lúdico.
Otros partidos obreros, influidos en gran medida por el SPD, surgieron en otros países. Todas estas formaciones ejercieron un destacado papel en la vida política de sus respectivos países, participando en las elecciones y ocupando escaños en los parlamentos.
Asociaciones internacionales
Uno de los rasgos distintivos del socialismo de todo signo fue su carácter internacionalista. Carlos Marx y otros pensadores sostenían que, al margen de la nacionalidad a la que pertenecieran, los trabajadores de todo el mundo sufrían los mismos problemas.
I Internacional (AIT)
En 1864, en Londres, se creó la I Internacional, formada por partidos, asociaciones y sindicatos tanto marxistas como anarquistas. En 1868 hubo enfrentamientos entre las dos tendencias, ya que eran totalmente opuestas: mientras que los marxistas defendían una organización con una autoridad principal, los anarquistas se negaban a crear cualquier autoridad.
En 1871 se formó la Comuna de París. Tras su fracaso, los marxistas expulsaron a los anarquistas, quedando ellos al frente de la organización.
II Internacional
Fundada en 1889 en Bruselas. Expulsó a los anarquistas e integró a diferentes partidos socialistas marxistas de distintas naciones.
Su principal objetivo fue la búsqueda de una legislación que mejorara las condiciones de vida de los trabajadores y redujera la jornada laboral a 8 horas.
Entre los principales problemas a los que se enfrentó, destaca la controversia ideológica entre dos grupos: los marxistas ortodoxos, que defendían que la revolución era la única manera de derrotar al capitalismo, y los reformistas, que discutían y revisaban los puntos de la teoría marxista. La I Guerra Mundial puso fin a la organización.
III Internacional
En 1919 se fundó la Tercera Internacional, llamada “Komintern”, de carácter comunista, alejada por tanto de las tesis reformistas y revisionistas, y muy condicionada por los intereses de la URSS.